No colapsó de golpe… se fue apagando
Murió la educación,
nació la ignorancia,
agoniza la inteligencia,
y emerge la estupidez…
así estamos.
No fue un accidente.
Fue un proceso lento… y cómodo.
Primero dejamos de cuestionar.
Luego dejamos de aprender.
Después empezamos a repetir… sin entender.
Y hoy:
Se celebra lo superficial.
Se ridiculiza al que piensa.
Se premia al que hace ruido… no al que tiene criterio.
La educación dejó de ser prioridad.
La ignorancia dejó de dar vergüenza.
Y la inteligencia… empezó a incomodar.
Porque pensar exige esfuerzo.
Y en un mundo que busca lo fácil, lo rápido y lo inmediato…
la profundidad estorba.
Pero aquí está la verdad que pocos quieren aceptar:
No es que falten oportunidades.
Falta disciplina para usarlas.
No es que no haya información.
Nunca hubo tanta.
Lo que falta… es la voluntad de dejar de ser manipulado.
Y mientras muchos se conforman con lo mínimo…
unos pocos siguen leyendo, cuestionando, aprendiendo.
En silencio.
Sin aplausos.
Sin validación.
Porque entendieron algo que cambia todo:
Pensar por uno mismo es el acto más rebelde de esta época.
Autor desconocido.
Publicado por JEAC.
