domingo, 2 de agosto de 2009

Síndrome

Síndrome (Mario Benedetti)

Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.

viernes, 31 de julio de 2009

Mis recuerdos de La Paz 18

EL ILLAMPU - SORATA











“Caminante, si vas por la meseta, alza la vista y sentirás que el alma se te va tras de los ojos”

Mis recuerdos de La Paz estarían incompletos si no hablara algo del majestuoso Illampu, centinela del Titikaka y guardián del pueblo de Sorata. En el altiplano, caminando hacia el lago sagrado, se lo puede ver en toda su belleza al monte que guarda al pueblo de Sorata que es un pequeño valle en pleno Altiplano; por algo le llaman la “Perla Andina”. Varias leyendas se tejen sobre el pueblo y sobre el gran nevado, pero dejemos que sea Fernando Diez de Medina quién nos cuente algo sobre ellos:

“Illampu no es una leyenda, es un coro de leyendas….Habrá cumbres más bellas, de mejor armonía lineal; no la hay de mayor sublimidad. Nombróse en el origen “Sahar-Hatha”: porta-semilla, porque llevo el principio de vida a los primeros hombres que poblaron el valle abierto a sus pies. Se le dijo después “Sorata”: padre de los montes inflamados, allá cuando los genios de la tierra lucharon con los genios del mar. Era el volcán mayor. Se le recuerda como “Ancumani”: el viejo encanecido por los años, pues la leyenda refiere que es el nevado más antiguo. El mito solar andino le apellida “Inti-Llamphu”: el lecho donde el sol reposa, porque cuando los dioses telúricos fueron destronados y el Inti – deidad celeste – vino a reinar el Ande, eligió por morada la montaña estupenda que señorea el Lago y la Meseta.

“Illampu: el centelleante, padre de la luz….Para el habitante lacustre, el sol brota del muro tempestuoso del Illampu; y en la comarca Sorateña luce el mito andino con ancha majestad y poderío. Porque Illampu quiere decir también “morada de los dioses”. Y aquí reside el Gran Señor de las Nieves, en su fortaleza ciclópea, levantada por la fuerza y la leyenda. Caminante: si vas por la meseta, apártate de los demás, aproxímate solo al monte insigne. Trémulo de admiración no podrás hablar, no podrás gritar, no podrás ni siquiera pensar. Solo frente al tremendo portento, recién comprenderás como fué el tiempo de la adoración a la naturaleza. Porque Illampu tiene rasgos y raptos de titán. Se asienta con ímpetu en la cordillera: la posee, la conmueve, la levanta en un coro de hielos y de rocas….”

“Si lo ves de distancia, te llama con su silencio blanco; es una invitación al sueño con los ojos abiertos. Si pasas a su vera, donde comienza la quebrada que lleva hacia Sorata, te abruma. Si lo miras desde la profunda cavidad del pueblo, del vergel sorateño, te encanta y te anonada; y si lo contemplas desde la quietud azul del Titikaka o cerca de la carretera de Achacachi, cuando luce en todo el esplendor de su belleza incomprensible, entonces te parece que la prominencia tempestuosa vibra en una sinfonía de las formas……Caminante: no te inquietes, no ruedes presuroso por los altiplanos; déjate estar. Detén tus horas en la quieta majestad de la esfinge del Illampu: un soplo de misterio y poesía rozará tus sienes. Una calma augusta bajará a tu espíritu. Porque Illampu es venero de amor, semilla de confianza. Es el descansadero de los cuerpos rendidos, de las almas fatigadas; “samiri” ancestral. Y el indio sabe que todo el que se acerca a sus sagradas formas, se baña en aura de poder y de ventura. Renace……..”.

martes, 28 de julio de 2009

Mis recuerdos de La Paz 17

DIAS DE FUTBOL 2
A partir de mis doce años comencé a asistir regularmente al estadium a ver los campeonatos oficiales, gracias a que un tío mío don Jaime Flores, fanático hincha del Strongest me llevaba todos los fines de semana. En ese tiempo solo habían campeonatos regionales y a fin de año se jugaba la copa Simón Bolivar con los campeones de cada Asociación. Eran lindos tiempos esos del futbol paceño: habían ocho equipos en la Asociación y se jugaban jornadas dobles los días domingos. Los Sábados estaban destinados a la “Primera B” que también tenía muy buenos equipos y un lindo campeonato. Mi asistencia era para los domingos donde jugaba el Strongest, y cuando jugaba este, descansaba el Bolívar, salvo en los famosos “clásicos” donde ambos se enfrentaban. Yo tenía simpatía por el club Bolívar, especialmente despues que inicio la “Operación Retorno” cuando descendió a la Serie B. Mi ídolo de niñez, el maestro Ugarte, había ya “colgado los cachos” y quizas por eso mi interés por ver al Bolívar no era tan grande. Mi tío quiso hacerme a toda costa “hincha” del Strongest, pero yo me resistía, no sentía ninguna afinidad por ese equipo, a pesar que eran tiempos de gloria para los “atigrados”. En cambio comenzó a gustarme un equipo que casi no tenía hinchada, pero que jugaban muy bien al futbol, el equipo de Municipal.

Los “hamapichiris” (como los llamaban entonces) eran dependientes de la Alcaldía Municipal de La Paz, tenían casacas color guindo con pantalones blancos y medias plomas, y era en esos momentos uno de los equipos mejor conformados de la división. Contaba con figuras tales como Cainzo, Camacho, los hermanos Torrez, Aguilera, Zenteno y otros más que aparte de jugar bien al futbol, se hacían respetar en la cancha, merced al liderazgo que imponía el gran capitán Wilfredo Camacho. Recuerdo esos lindos partidos cuando enfrentaban al Always Ready que también tenía una gran conformación, o al 31 de Octubre, o al Chaco Petrolero. Mi asistencia a los partidos acrecentó de gran manera mi fanatismo por el futbol, de tal manera, que ya no solo seguía los partidos de la “Primera A”, sino que también seguía el campeonato de la “B” que también tenía grandes y recordados equipos, entre los cuales recuerdo a Ferroviario, Unión Maestranza de Viacha, Litoral, Universitario, Primero de Mayo (representativo de los choferes), Lanza (el equipo carnicero), Atlético La Paz y otros más. Todos los programas deportivos radiales de la época transmitían tanto los partidos de la “B”, como los de la “A”, así que se mantenía un gran ínterés para ambos campeonatos.

Mi asistencia al estadium todos los fines de semana, es muy recordada porque aparte de ver los partidos, se consumía un buen helado de canela, mandarinas con maní, un platito de “ranga-ranga”, los ya famosos e inolvidables sandwiches de “chola”, las riquísimas “pucapacas”, o un buen platito de “chicharrón”. Todo acompañado por una botella de “Salvietti” o de “Sinalco” y para los mayores su buena cerveza que se vendía sin restricción. En fin habían una infinidad de “manjares” que hacían que los domingos de futbol, fueran algo más que una diversión.

domingo, 26 de julio de 2009

Mis recuerdos de La Paz 16

AYMARA

Cuando camino por el Altiplano o por los senderos del lago, siento en el alma una sensación de alivio y bienestar, siento como si todos mis problemas se solucionarán y encuentro la paz que necesito. Seguramente los integrantes de Wara habrán sentido lo mismo cuando se fueron a los pueblos del Altiplano en busca de rescatar la esencia misma del folklore y se reencontraron con sus ancestros . Fruto de esta búsqueda surgió en el año 1975 su primer disco de folklore, al cual nombraron Maya – Hichaningua Hikjatata (por fin ha de ser encontrado). De este disco rescato una bellísima canción que quizás nunca tuvo la difusión suficiente, pero que para mi es una de las más lindas composiciones de este grupo. La letra lo dice todo cuando en la voz de Dante Uzquiano, y la formidable interpretación de Wara nos dice: Aymara.

AYMARA (Grupo Wara)

Por la senda camino regando las flores,
la senda que avanzo llegando hacia tí.
Levanto la vista y al cielo lo encuentro,
cuajado de nubes y luz transparentede gama prismal.

Y mis ojos brillan despidiendo mil centellas
y de ellos brotan gotas transparentes...agradeciendo.
Mis brazos se alzan y mis pies que van corriendo,
mis labios gritan gracias, gracias....Dios mío gracias....

Mis cabellos flotan por las nubes,
y mis ojos irradian luz, alegría y vida.
Mis manos desprenden cuando las extiendo,
miles de flores....miles de aromas....Aymara......

De los cielos extiendo hacia el campo mi alma,
colmada de ensueños para cantarte a ti.
Soy el espíritu aymara que llena la aurora
y cubre el ocaso, en cada momento
que estiro mis noches para conducirte...

Cuando abro los ojos
y diviso una luz que hace vibrar,
y creo todo y creo nada.
Siento que mi ser completo se disuelve, se hace aliento
y se convierte en cálida música.

A mi alrededor se mezclan coros celestiales
y me van cantando, yo voy gritando
y de lo más hondo de mi alma exclamo....
Dios, Dios, Dios....gracias.....Aymara.....aymara.....

sábado, 25 de julio de 2009

Mis recuerdos de La Paz 15

TIWANAKU
A 70 kilómetros de la ciudad de La Paz, encontramos un tesoro arqueológico sin precedentes: las ruinas de Tiwanaku. Se dice que hace miles de años las aguas del lago Titikaka llegaban hasta aquí, hoy el lago se encuentra a veinte kilómetros de distancia y sin embargo se siente su presencia. No se puede concebir uno sin el otro, como Chukiagu no sería Chukiagu si no tuviera estas maravillas.

De Tiwanaku nos dice Fernando Diez de Medina en su libro “Nayjama”: “Tiwanaku es la metrópoli prehistórica más antigua del continente. Pasan de setenta sus nombres legendarios. Dicen que fué “Chucara” la fortaleza mayor. Dicen que se nombró “Taypikala” la piedra de en medio. Dicen que existió de siempre llamándose “Wiñay-Marka”, ciudad eterna. Para unos “pueblo del sol”, para otros “país de los hijos del puma”. La versión de “piedras paradas” es tan admisible como la leyenda de “los sacerdotes que se volvieron piedras”. Y al cabo moliendo nombres y aventando hipótesis, absorviendo en síntesis trascendente las significaciones todas, “Tiwanaku”, o sea, “esto es de Dios”.

“Quienes la construyeron? Si la ciudad megalítica se esconde tras la niebla de los nombres, la raza que la edifico se hunde en los confines del mito. Afirma la leyenda que fué levantada en una sola noche, más como sus constructores pecaron, “Wirakocha” , en castigo hizo que remanecieran trocados en monolitos. Ni aymaras ni quechuas conocen su orígen; tampoco los “Urus” que son los más viejos. Se atribuye su edificación a Mayas, Nahuas, Mongoles, Polinesios, los autoctonistas dan la paternidad al aymara, al uru, al kolla; y hay quienes alegan que solamente los “antis” – los atlantes – pudieron erigirla. De esta orgía de nombres y de razas, nada se probó: todo queda en el reino de la conjetura: Tiwanaku es solo un centro aislado que sobrevivió casi a ras del suelo…pero existen muchos otros yacimientos arqueológicos sepultados bajo tierra y diseminados en el inmenso altiplano…lo mayor y lo mejor, duerme todavía….”.

jueves, 23 de julio de 2009

Mis recuerdos de La Paz 14

EL ALTO - CIUDAD SATELITE









Llegamos con mi familia a Ciudad Satélite, a fines del año 1970, habíamos conseguido una vivienda en el Plan 561 en la calle 1B, casi a la entrada del barrio. Debo confesar que a mi no me gustó para nada ese cambio, es que en la ciudad, en el último lugar que habitamos que fué en el pasaje Armentia, dejaba todo: mis amigos, mis conocidos, mis primeros amores, mi Colegio…..en fin para mi aquello era como un gran castigo. Todo lo que veía era nuevo para mi: el paisaje agreste, las calles empedradas, las viviendas todas iguales, muy pocos vehículos, poquísima gente en las calles, todos desconocidos…..no definitivamente….aquello no me gustaba. A eso se sumó que mis padres me indicaron que debía escoger entre sacrificarme para seguir en mi colegio (el American School ) o escoger uno de los que nos recomendaron de El Alto. Los vecinos nos habían nombrado a tres colegios como posibilidades: el San José de Alto Lima, el Mejillones de Ciudad Satélite o el Boquerón de Villa Dolores. No fué fácil hacer la elección, lo primero que hicimos fué descartar al colegio de la ciudad dada la poquísima cantidad de transporte público que había. Después me fuí a conocer el San José en Alto Lima, me gustó un poco pero también fué descartado por que estaba un poco lejos. Quedaban dos opciones: el Mejillones y el Boquerón y debía elegir entre aquellos. Una tarde al salir de paseo con mi padre, nos animamos a llegar hasta las instalaciones del Boquerón allá en Villa Dolores, que en realidad estaba como a seis cuadras de donde yo vivía. Nos recibió un señor de lentes muy amable y al conocer el motivo de la visita, nos acompañó a conocer las instalaciones del colegio. Era amplio tenia tres patios con sus respectivas canchas, las aulas eran cómodas y hasta tenía un anfiteatro para horas cívicas. Me gustó pero aún sentía el dolor de dejar mi anterior colegio. “Aquí estarás bien” me dijo el señor de lentes y al preguntarme el curso que me tocaba, se le iluminó el rostro y con orgullo dijo: “Tengo a una de mis hijas y a mis mejores alumnos en ese curso, harás bien en quedarte aquí”. Me convenció…..más que por sus palabras, porque en ese momento llegaron un grupo de chicas con una pelota de basket y luego de saludar se pusieron a jugar en una de los tableros de la cancha. Allí supe que quién nos atendía tan cortésmente era don René Rivero Loayza Director del Colegio. Comprometimos mi inscripción y yo me quedé un poco más tranquilo, tenía el colegio cerca de casa y tuve la corazonada de que aquello iba a resultar bien. No me equivoque, el tiempo me dió la razón…en aquél colegio encontré a los mejores compañeros y en Ciudad Satélite a mis mejores amigos, con muchos de los cuales conservamos la comunicación actualmente.

En El Alto tuve que volver a aprender a vivir en todo sentido, desde el cambio de clima a uno mucho más frío, hasta a conocer a la gente que lo habitaba, que era más humilde que la citadina, pero a la vez más sincera y más cariñosa. Llegué cuando Ciudad Satélite tenía cinco años de existencia y estaba empezando a formarse, debo decir orgullosamente que yo participé en aquella consolidación.

En total viví en Satélite quince años que fueron los más intensos y plenos de mi vida…..pero esa es otra historia.

martes, 21 de julio de 2009

Mis recuerdos de La Paz 13

TIEMPO DE RADIO


Desde muy pequeño tuve una gran afición por la radio; desde que tengo uso de razón recuerdo que me gustaba escuchar ese aparato por donde salían voces de gente o música. Me sentaba y pasaba largos ratos escuchando no importaba que….aquello me embelesaba. Vale comentar que en aquellos tiempos la radio era el instrumento de diversión principal de la gente (todavía no había TV) y yo estoy seguro que conviví con la época de oro de la radio en La Paz. Habían por aquél entonces contadas emisoras pero de calidad, entre ellas recuerdo radio Illimani, radio Nueva América, radio Méndez, radio El cóndor, radio Amauta, y radio Altiplano entre las principales.

Las que mayor audiencia y popularidad tenían por entonces (años 1963 a 1968) eran:

- La Nueva América famosa por sus novelas entre las que recuerdo a “Capablanca”, “Yanco el gitano” “Infierno Verde”, “San Martín de Porres”, “Corona de Lágrimas” y otras que realmente nos hacían vivir la trama y esperábamos con ansias el nuevo capítulo. Las novelas eran para todo público y “agarraba” por igual a hombres y mujeres, a pequeños, jóvenes y ancianos, tenían tremenda popularidad. Más tarde llegaron por ejemplo toda la saga de Kaliman, especialmente la primera “La araña negra” que atrapó a toda la audiencia paceña.

- La radio Illimani por sus “shows” cómicos en vivo donde se destacaban la “Familia Perez” con Roberto Cuevas y Tino Lozada; “Comisaría de Turno” con el gran cómico Carlos Pumarino quién lastimosamente falleció prematuramente, y sin duda “Ali Babá”, el programa más querido por todos con Hugo Eduardo Pol y David Santalla haciendo las delicias de toda la gente. Estos programas se difundían a las siete de la noche de Lunes a Viernes y tenían audiencia total en La Paz. Otro programa que popularizó a la “Illimani” fué “El club de la amistad” que se difundía los domingos de siete a doce de la mañana y que complacía pedidos musicales hechos por carta. Con ese programa yo me aprendía las letras de todas las canciones que sonaban y era uno de mis preferidos.

- La radio Méndez destacaba los días sábados por su popular “Show de Los Sabados” que se difundía de siete a doce de la noche y en el que se presentaban los artistas más famosos de la farándula paceña de entonces. Estaba además conducido por el gran maestro de ceremonias Micky Jiménez que tenía un carisma único para las presentaciones, secundado por Gonzalo Otero y Tota Arce, era un programa realmente imperdible. Aparte de presentar artistas famosos promocionaba a los que iban llegando y así aparecieron en el show los despues famosísimos “Jairas”, “Los Caminantes” y más tarde los “Payas” y “Chaskas”. Recuerdo también que allí se presento por primera vez Zulma Yugar como ñusta de Bolivia en 1966 para viajar a un famoso festival sudamericano en la Argentina. La promoción que dio radio Méndez y Micky Jiménez al floreciente folklore boliviano realmente fué importante.

- Radio Amauta se destacaba por sus tardes del “Té Danzante y la hora de las ofertas”, muy escuchado por la gente mayor, y una vez finalizado este, “Elenita y Oscarcito” hacían las delicias de los niños con sus presentaciones de famosos cuentos infantiles llevadas al radio-teatro.

Así cada radio tenía un programa o varios programas “estrella” con los que conquistaba la sintonía de la gente y existía una competencia muy leal entre ellas. Los programas deportivos también destacaban y las radios se peleaban por tener entre sus programas a “La Cabalgata Deportiva” o “La verdad desde la cancha” y más tarde “Radiodeportes”. Y estas transmisiones no solo se dedicaban al futbol como ahora, sino que transmitían basket, automovilismo, volley, boxeo, y tenis. Los oyentes éramos felices porque teníamos una variedad para elegir y con programas de gran calidad. Los locutores sin ser profesionales tenían que ser gente muy culta y preparada, además que no improvisaban, todo estaba en base a libretos previamente elaborados.

Que lindos días de la época de oro de la radio, quedan en mi memoria todos esos programas con los que fuí creciendo y aprendiendo….