sábado, 31 de diciembre de 2011

Oración de año Nuevo


El 2011 ya termina…unas horas más y habremos entrado al nuevo año. Es menester agradecer al creador por todo lo recibido durante el 2011 y para ello encontré esta hermosa oración:

ORACION DE AÑO NUEVO (Carlos M. Padrón)

Señor, dueño del hoy, del pasado y del futuro
Al terminar este año quiero darte gracias por todo lo que de Ti recibí.
Gracias por la vida y el amor; por las flores, el aire y el sol;
por la alegría y el dolor; por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año: el trabajo que pude realizar,
las cosas que pasaron por mis manos, y lo que con ellas pude construir..
Te encomiendo a las personas que a lo largo de estos meses amé;
a las amistades nuevas y a los antiguos amores;
a los más cercanos a mí y a los que estén más lejos;
a los que me dieron su mano y a aquéllos a los que pude ayudar
y con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Te pido perdón por el tiempo perdido.
Perdón por el dinero mal gastado.
Perdón por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho.
Perdón por vivir sin entusiasmo.
Perdón por todos mis olvidos, descuidos y silencios,
y en especial por la oración que poco a poco fui aplazando
y que sólo ahora elevo a Ti.
Ante el inicio de este nuevo año, proyecto mi vida en el nuevo calendario,
aún sin estrenar, y te ofrezco todos sus días,
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido, para mí y los míos, la paz y la alegría;
la fuerza y la prudencia,; la claridad y la sabiduría.
De este nuevo año, quiero vivir cada día con optimismo y bondad,
llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad, y mis labios a palabras mentirosas,
egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que sea bueno,
y que mi espíritu se llene sólo de bendiciones que derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo
o se acerquen a mí encuentren en mi vida, un poquito de TI.
Danos a todos un año feliz, y enséñanos a aceptar: Tu voluntad.

JEAC.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El momento mágico


Todos los días, Dios nos da, junto con el sol un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
El momento mágico es el momento en que un SI o un NO puede cambiar nuestra existencia.
Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.
Pero quién presta atención a su día, descubrirá el instante mágico.
Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta; por la mañana en el instante de silencio, después del almuerzo en las mil y una cosas que nos parecen iguales.
Ese momento existe: Un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros.

Paulo Coelho.

JEAC.

domingo, 25 de diciembre de 2011

El niño que nació en Navidad

Hubo un niño hace más de dos mil años que nació en un humilde portal.
Rodeado de animalitos y gente sencilla que de corazón lo acompañó.
Nació limpio y puro, inocente y sereno…
Nació como nacemos todos…
Los años pasaron y decidió hacer de su vida un evento que conmovió la historia de la humanidad
Su ideología la igualdad,
su misión el amor,
su lección la tolerancia,
Todos nacimos como él,
y de nosotros depende vivir como él lo hizo,
No necesitamos morir en una cruz,
basta con que día a día seamos mejores seres humanos,
Basta Con reconocer el trabajo de los demás,
con agradecer el esfuerzo de todos y valorar el propio
Esta navidad llena tu alma de ese niño y sus acciones,
llena tu corazón de amor, esperanza, confianza y humildad
Encontrarás que será una Navidad inolvidable.
…. Olvidaba decir él nombre de ese niño…
el niño se llama Jesús
y estará siempre que lo necesites y lo llames,
él será tu mejor amigo,
Esta Navidad llena tu corazón y tu hogar de Jesús!!

FELIZ NAVIDA 2011 PARA TODOS.

Autor desconocido. JEAC.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Eterna Navidad


¡Eterna Navidad! (Pedro Martínez Borrego)

Yo vivía junto al vado del cañaveral espeso.
¡Cuantas noches había contemplado las estrellas en el cielo desgarrado,
y cuantos días las hojas del manzano me habían sonreído con su lánguida mirada!
Pero aquella noche el viento jadeaba,
en el redil oí balar a la oveja y yo, corriendo, salí de mi choza.
Allá, en lo alto, lucía sólo una estrella y el cielo era todo una fiesta.
Junto a mi huerto, en la gruta de Belén, aquella noche había nacido un niño.
Hecho que “aconteció en los días que se publicó un edicto de Cesar Augusto,
para que se empadronase todo el mundo”.
Era un veinticuatro de Diciembre.Hacía frío.
Otros lugareños, como yo, contemplaban absortos el lucero
que como la Gloria del Señor nos envolvía con su resplandor,
cuando de pronto se oyó una voz:
“No temáis os anuncio una gran alegría para todo el pueblo:
Hoy ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es el Cristo Jesús”.
Al primer sol, apagándose el murmullo de la noche,
todos llegamos a la cueva con los cestos en las manos.
Allí unos magos ya se encontraban postrados a sus pies.
Se trataba de unos extranjeros llegados de Oriente,
con unas caravanas que mercadeaban con Egipto.
Yo, por un momento, me olvidé que sólo era un pastor
y me atreví a ponerme al lado de su cuna,
donde dejé una oración y mi ramito de rosas.
Ellos de hinojos le adoraban y abriendo sus alforjas
le ofrecieron oro, incienso y mirra;
y con sus presentes le brindaron la carga que nos agobiada.
En tropel le dieron todas mis soberbias y tus desventuras,
tus pesares todos y mis vanidades,
tus negras angustias y mis ansias todas.
Todos mis desvelos y tus frustraciones,
mi tibia tristeza y tus amarguras,
y todo el fracaso de mi vida toda.
Al marcharse, ya era mediodía,
y al hacerlo volviéndose hacia mi, dijeron:
Adiós, amigo! Mira la mirada de este niño porque es la mirada de Dios
y gózate con su sonrisa porque es sonrisa de Eternidad.
Llegará el día en que sus palabras anunciarán un mensaje de esperanza,
sus labios cantarán la mejor de las canciones
y su madre, que le acuna, la melodía de su corazón.
Ellos y yo nos separamos, y ahora, ¡en la calma de mi choza
me gozo con la plenitud de su Amor!
¡Eterna y feliz Navidad!

JEAC.

jueves, 22 de diciembre de 2011

martes, 20 de diciembre de 2011

El Establo


Una hermosa poesía de la gran poetisa Gabriela Mistral con motivo de la Navidad.

" El Establo " (Gabriela Mistral)

Al llegar la medianoche
y al romper en llanto el Niño,
las cien bestias despertaron
y el establo se hizo vivo.

Y se fueron acercando,
y alargaron hasta el Niño
los cien cuellos anhelantes
como un bosque sacudido.

Bajó un buey su aliento al rostro
y se lo exhaló sin ruido,
y sus ojos fueron tiernos
como llenos de rocío.

Una oveja lo frotaba,
contra su vellón suavísimo,
y las manos le lamían,
en cuclillas, dos cabritos...

Las paredes del establo
se cubrieron sin sentirlo
de faisanes, y de ocas,
y de gallos, y de mirlos.

Los faisanes descendieron
y pasaban sobre el Niño
la gran cola de colores;
y las ocas de anchos picos,

Arreglábanle las pajas;
y el enjambre de los mirlos
era un velo palpitante
sobre del recién nacido...

Y la Virgen, entre cuernos
y resuellos blanquecinos,
trastocada iba y venía
sin poder coger al Niño.

Y José llegaba riendo
a acudir a la sin tino.
Y era como bosque al viento
el establo conmovido...

JEAC.

viernes, 16 de diciembre de 2011

El sueño de María


Se acerca la Navidad y con ella el mercantilismo, la propaganda y las compras se incentivan a un ritmo frenético. El apuro de la gente por adquirir bienes hace que se olvide totalmente el real sentido de La Navidad. Valga esta hermosa reflexión para frenar un poco nuestros ímpetus materialistas y hacer de esta Navidad algo más espiritual…

Tuve un sueño, José.... no lo pude comprender, realmente no, pero creo que se trataba del nacimiento de nuestro Hijo; creo que si era acerca de eso. La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación. Decoraban las casas y compraban ropa nueva. Salían de compras muchas veces y adquirían elaborados regalos.

Era muy peculiar, ya que todos los regalos no eran para nuestro Hijo. Los envolvían con hermosos papeles y los ataban con preciosos moños, todo lo colocaban debajo de un árbol. Si, un árbol, José, dentro de una casa. Esta gente estaba decorando el árbol también. Las ramas llenas de esferas y adornos que brillaban. Había una figura en lo alto del árbol, me parecía ver una estrella o un ángel, oh! Era verdaderamente hermoso.

Toda la gente estaba feliz y sonriente. Todos estaban emocionados por los regalos; se los intercambiaban unos con otros José, pero, no quedó alguno para nuestro Hijo. Sabes, creo que ni siquiera lo conocen, pues nunca mencionaron su nombre; ¿no te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?. Tuve la extraña sensación de que si nuestro Hijo hubiera estado en la celebración, hubiese sido un intruso solamente. Todo estaba tan hermoso José y todos tan felices, pero yo sentí enormes ganas de llorar.

Que tristeza para Jesús no querer ser deseado en su propia fiesta de cumpleaños. Estoy contenta porque sólo fue un sueño, pero que terrible José, si esto hubiera sido realidad.

Autor Desconocido.

JEAC.