martes, 22 de enero de 2019

¿Como es tu casa?

Se me hace evidente que la casa en la que vivimos es la prolongación de nuestra conciencia. Todos los animales necesitan un territorio, muchos marcan sus fronteras con sus orines. El primer gran motivo de estrés es perder a un ser amado. El segundo gran motivo es perder el territorio.

Mi maestro zen Ejo Takata, quien ya había vencido a su animal interior, no tenía territorio. Con sus escasas pertenencias se alojaba en los sitios que sus discípulos le prestaban. Poseía sólo dos trajes: uno para el verano y el otro para el invierno. Comía lo que encontraba en los desperdicios del mercado. Era digno y feliz…

El surrealista Andrés Breton vivía en un pequeño apartamento, en Pigalle, el barrio parisiense de cabarets y sex-chops. Un par de cuartos estrechos, llenos de cuadros, objetos curiosos y esculturas mágicas africanas…

Samuel Beckett vivía en el último piso de un edificio de arquitectura mediocre, con un mínimo de muebles, paredes blancas desnudas. Por la ventana se veía el alto muro de una cárcel…

Marcel Marceau vivía en una mansión con parque -árboles invadidos por telas de araña-, las paredes repletas de fotografías de él con gente famosa, actores de cine, presidentes, millonarios, etc. Sus muebles en la mayoría eran armarios donde exponía medallas, diplomas, trofeos. En un gran estudio, colgaban multitud de sus posters en diferentes idiomas…

La curandera Pachita vivía en un barrio pobre, en una vieja casa con muebles desvencijados, por todos lados frascos con plantas curativas, animales recogidos en la calle, perros, gatos, loros, monos. El olor a excremento era insoportable, pero cuando ella llegaba, la fetidez desaparecía y los muchos canarios enjaulados se ponían a cantar…

El honesto gurú Arnaud Desjardins habita en una escuela-parque con grandes salones, que alberga más de un centenar de discípulos. Duerme en una pequeña celda, con solo un catre de campaña y un velador. Lo comparte todo: no tiene nada para él que no sea para los otros…

Yo vivo en un espacio confortable con las paredes cubiertas de estantes llenos de libros. Me gusta, con los ojos cerrados, estirar una mano, tomar un volumen y abrirlo: siempre encuentro unas palabras que resuenan en mis oídos como cantos de ángel…

Los objetos que te acompañan tiene una forma de vida, si los amas y les prestas atención, te aportan energía. Pero si son restos de un pasado conflictivo o los descuidas, actúan como vampiros, comiéndote la fuerza vital.

Alejandro Jodorowsky.

Publicado por JEAC.

lunes, 14 de enero de 2019

La vida

La vida te desilusiona para que dejes de vivir de ilusiones y veas la realidad.

La vida te destruye todo lo superfluo, hasta que queda sólo lo importante.

La vida no te deja en paz, para que dejes de pelearte, y aceptes todo lo que “Es".

La vida te retira lo que tienes, hasta que dejas de quejarte y agradeces.

La vida te envía personas conflictivas para que sanes y dejes de reflejar afuera lo que tienes adentro.

La vida deja que te caigas una y otra vez, hasta que te decides aprender la lección.

La vida te saca del camino y te presenta encrucijadas, hasta que dejas de querer controlar y fluyes como río.

La vida te pone enemigos en el camino, hasta que dejas de “reaccionar”.

La vida te asusta y sobresalta todas las veces que sean necesarias, hasta que pierdes el miedo y recobras tu fe.

La vida te quita el amor verdadero, no te lo concede ni permite, hasta que dejas de intentar comprarlo con baratijas.

La vida te aleja de las personas que amas, hasta que comprendes que no somos este cuerpo, sino el alma que él contiene.

La vida se ríe de ti tantas veces, hasta que dejas de tomarte todo tan en serio y te ríes de ti mismo.

La vida te rompe y te quiebra en tantas partes como sean necesarias para que por allí penetre la luz.

La vida te enfrenta con rebeldes, hasta que dejas de tratar de controlar. La vida te repite el mismo mensaje, incluso con gritos y bofetadas, hasta que por fin escuchas.

La vida te envía rayos y tormentas, para que despiertes.

La vida te humilla y derrota una y otra vez hasta que decides dejar morir tu EGO.

La vida te niega los bienes y la grandeza hasta que dejas de querer bienes y grandeza y comienzas a servir.

La vida te corta las alas y te poda las raíces, hasta que no necesitas ni alas ni raíces, sino solo desaparecer en las formas y volar desde el Ser.

La vida te niega los milagros, hasta que comprendes que todo es un milagro.

La vida te acorta el tiempo, para que te apures en aprender a vivir.

La vida te ridiculiza hasta que te vuelves nada, hasta que te haces nadie, y así te conviertes en todo.

La vida no te da lo que quieres, sino lo que necesitas para evolucionar.

La vida te lastima, te hiere, te atormenta, hasta que dejas tus caprichos y berrinches y agradeces respirar.

La vida te oculta los tesoros, hasta que emprendes el viaje, hasta que sales a buscarlos.

La vida te niega a Dios, hasta que lo ves en todos y en todo. La vida te acorta, te poda, te quita, te rompe, te desilusiona, te agrieta, te rompe... hasta que sólo en ti queda AMOR.

Bert Hellinger.


Publicado por JEAC.

miércoles, 9 de enero de 2019

Volverse Océano











Dicen que antes de entrar en el mar,  EL RIO, tiembla de miedo.... mira hacia atrás, hacia todo lo recorrido, hacia las cumbres y las montañas, hacia el largo y sinuoso camino que atravesó entre selvas y pueblos, y ve hacia adelante un océano tan extenso, que entrar en él es nada mas que desaparecer para siempre.

Pero no existe otra manera, no puede volver. Volver es imposible en la existencia. El Rio, precisa arriesgarse, y entrar al océano. Solamente al entrar en él, el miedo desaparecerá, por que apenas en ese momento sabrá que no se trata de desaparecer en él, sino volverse océano. (Khalil Gilbran)

Cada instante presente es nuestro océano posible.
 
Publicado por JEAC.

martes, 1 de enero de 2019

Hola 2019


Chau 2018.
¡Hola 2019!


Llevo mucho tiempo esperando este turno para encontrarme contigo. Aún no existo, ¡Tú me vas a crear! Me darás vida con tus proyectos, tus pensamientos, tus palabras, tus sentimientos, pero sobre todo, con tus acciones.

Me llamo "Nuevo" aunque todos me conocen con el poco original nombre de "El año que entra".
Hasta hoy, no tengo forma, no soy un año increíble, pero tampoco horrible, no soy brillante ni opaco. ¿Cómo quieres que sea?
Pronto usarás esa agenda que lleva mi nombre y deseo que me concedas un privilegio.
Sólo uno. Quiero que me hagas
EL MEJOR AÑO DE TU VIDA.
A ver, ¿Cuál de tus otros años te había pedido esto?, te apuesto que NINGUNO.
Yo sí vengo y me planto con mis cuatro números frente a ti, quiero ser,
El año en que; Te atrevas a hacer más cosas;
El año en que; Pienses y actúes más en grande
El año en que; Compartas tus talentos, capacidades con mayor generosidad;
El año en que; Tu mente, corazón y cuerpo produzcan mejores cosas, en una forma honesta para tu beneficio y el de los que te rodean.
El año en que; más cariño y atención brindes a los tuyos.
El año en que; asumas tus Dones.
El año en que; más te ames.
Que el despertar y tu nueva conciencia llegue a todos los que están cerca de Ti.

Dentro de pocos días me uniré a las celebraciones para despedir al año que termina, diciendo: “Ya se fue".
Sus altas y bajas se van con él .
Ahora me toca a mí.
POR FAVOR: Disfrútame, úsame al máximo, lléname de experiencias, diviértete mientras estamos juntos, quiero irme con el siguiente Diciembre agotado, pero lleno de cosas BUENAS y con el privilegio de haber sido el mejor de TODOS.
Habré logrado mi propósito: ¡VIVIRÉ para siempre en ti!, porque no podrás olvidar lo increíble que fue nuestro tiempo junto y al terminar las campanas que anuncian mi llegada, acuérdate de mí, respira profundo y ¡adelante! (a)

Con mucha ilusión espera este Año, que sea de verdad, con TODOS tus anhelos, un maravilloso ciclo comenzará.
Con todo mi CORAZÓN Y CARIÑO,

Firma tu nuevo año. ¡2019!

Te regalo una palabra que lo dice todo ¡Libertad!

Tomado de la web.


Publicado por JEAC.

lunes, 24 de diciembre de 2018

El pesebre Navideño


El pesebre es una lección de vida y también de amor y sencillez. Cada elemento de esta representación es una oportunidad para reflexionar sobre los valores cristianos.

He aquí el significado de las figuras que componen el nacimiento:

Choza: Representa sencillez y humildad.
San José: El hombre que nos inspira a la obediencia y la fortaleza.
Virgen María: Representa la fidelidad y el amor a Dios, mujer compresiva y bondadosa.
Niño Jesús: Guía espiritual, que se aloja en el corazón del hombre para transmitirle su amor al mundo.
Buey: Su misión era mantener caliente la cuna del niño Jesús. Sirve como ejemplo a los hombres, para que mantengan en sus hogares un ambiente cálido y amoroso.
Burro: Es el animal más humilde de la creación, motivo por el cual fue el elegido para acompañar a la Sagrada Familia en el pesebre.
El ángel: Simboliza la bondad, el amor y la misericordia.
Tres reyes magos: A través de sus obsequios (oro, incienso y mirra), le muestran a Jesús su naturaleza real y divina.
Pastores: Representan la humildad, la sencillez, el servicio, la ayuda y la alegría de los humanos que cuidan con amor a su rebaño.
Ovejas: Significan obediencia y docilidad, inspiran confianza.
Estrella: Significa renovación. Representa la luz inagotable y refrescante que disipa las tinieblas para darnos esperanza.

Tomado de la web.


Publicado por JEAC.

martes, 11 de diciembre de 2018

En Diciembre


Diciembre
Todos quieren llegar rápido a todos lados, la gente corre, el mundo corre, y tú por añadidura corres. Y no te das cuenta que el último tramo del año, que debería ser usado para sentarse en paz a agradecer todo lo aprendido, lo compartido, lo soltado y lo vivido, se pasa volando. Te deseo que abras tu corazón para recibir el mes de los milagros, como se lo llama en ciertas culturas.
Que en Diciembre abraces mucho y más. Regales más te amo y te quiero, de esos que salen de las entrañas. Que hagas más pereza en la cama sin culpa, que jamás te vayas a dormir enojado. Que cierres los ojos cada vez que te abracen y guardes en la biblioteca de tu alma el aroma de cada ser amado, porque hoy están. Que disfrutes cada cena, cada encuentro, que estés presente y PRESENTE. Que veas todo el camino recorrido y lo que falta veremos cómo hacemos. Pero este mes, aminora la marcha y anímate a vivirlo lejos del caos colectivo. Y ahí sí, vas a ver que también se lo puede transitar en paz.
Te deseo mucha gratitud y consciencia, y que puedas ver la vida con todo el amor posible, aún en el dolor. Y déjate maravillar, cuando la vida te responda de la misma manera.

Feliz Diciembre.

Marta Vincent.


Publicado por JEAC,

jueves, 6 de diciembre de 2018

Papás de antes


Hay mucha gente que se pregunta "¿Como hacían los papás de antes para mantener a tantos hijos?".
Pues les digo, fuera de que la capacidad adquisitiva era igual o menor en esos tiempos. Los padres de antes tenían un secreto y se los voy a compartir.
El secreto de los papás de antes es:

¡NO GASTABAN EN PAVADAS!
A nosotros nunca nos faltó nada, porque se nos compraba lo necesario... teníamos la ropa necesaria, no la de moda.
Los juguetes eran esperados en Navidad y cumpleaños, no cuando los pidiéramos ni por portarnos bien, o pasar las materias de la escuela, esa era nuestra responsabilidad. Y era un "intercambio" justo. Ellos nos daban comida y sustento, y nosotros no éramos un dolor de cabeza y nos preparábamos para cuando ellos nos hicieran falta.
Al paso que van, los niños van a querer un sueldo por cumplir con sus labores.
Ahora a los niños se les da toda clase de premios y reconocimientos. ¿Medallas de participación? ¿? O sea premios por existir.
Por eso tú que eres padre de familia te vuelves casi en esclavo de tus hijos, unos hijos que casi no ves por trabajar para ellos. Y en tu afán de darles todo, lo único que has conseguido es tener a un pequeño jefe bien vestido, mal educado, con mal carácter, que cree que merece todo, pero inseguro y con baja autoestima. Niños con el closet lleno, y el interior vacío.
Tu hijo no necesita todos los juguetes.
Tu hijo no necesita los tenis más caros ni ropa de marca.
Tú hijo te necesita a ti, dale tu tiempo.

La segunda pregunta del tema que más se hacen es "¿De dónde sacaban los papás de antes la paciencia para aguantar tanto ?"
Ah pues ¿Recuerdan que les dije que nosotros no éramos un dolor de cabeza ? Ok, aquí el segundo secreto.
Los papás de antes NO TENÍAN PACIENCIA.
No había tolerancia, nos portábamos bien sí o sí, había disciplina.
Por educación no te tiras al piso, por educación no gritas en el centro comercial, por educación no contestabas, por educación respetaba las cosas ajenas, y un interminable etcétera.
Entiendo que quieran ser amigos de sus hijos, pero primero sean sus padres, edúquenlos... Yo no sería amigo de alguien que llora por nada, no me respeta o me hace pasar un mal tiempo ¿Tú sí?
Y muchos dirán: "cuando tengas hijos entenderás". No, yo ya entendí y estas dos razones me regirán...

Del muro de Oddeth Quiñones Gonzalez


Publicado por JEAC.