jueves, 7 de septiembre de 2017
Palabras
Si te dices filósofo, no me hables de filosofía...
Muéstrame como vives en la verdad.
Si te dices teólogo, no me hables de teología...
Muéstrame el amor de Dios en tu vida.
Si te dices político, no me hables de política...
Muéstrame qué haces por el bien de todos.
Si te dices bueno, no me hables de la bondad...
Muéstrame como amas.
Si te dices creyente, no me hables de tu credo o de tu religión...
Muéstrame tu modo de vivir y...
Me convencerás.
Autor desconocido.
Publicado por JEAC.
sábado, 2 de septiembre de 2017
El cielo y el infierno
Cargado de honores y medallas, con paso firme y
mirada orgullosa, el guerrero samurai se detuvo ante el maestro, puso la mano
izquierda sobre su pecho y con la derecha rodeó suavemente el puño de su
sable. Juntó los talones, hizo una venia como gesto de un respetuoso saludo, y
dirigiéndose al anciano le preguntó:
-Maestro, enséñame la diferencia entre el cielo y el infierno.
-Maestro, enséñame la diferencia entre el cielo y el infierno.
El maestro lo miró despectivamente y, después de
un largo silencio, le repuso al samurai:
-Enseñarte a ti, que eres superfluo y arrogante,
que crees que vales por la fuerza de tu espada o el tamaño de tu bolsa, es
inútil. No sé si tu cabezota es capaz de entender las palabras más
simples.
El guerrero tomó una bocanada de aire. Conteniendo
su ira, sujetó con fuerza el mango de su sable y, con voz fuerte y mirada
altiva, respondió:
-Maestro, cuida tu lengua, muchos por menos han
perdido su cabeza.
El viejo sonrió sereno y con palabras suaves
añadió:
-Ese es el infierno.
El samurai, conmovido, se inclinó con humildad y
con voz honesta y profunda dijo:
-Maestro, muchas gracias, tus palabras tocaron mi
alma. La rabia, el miedo y la arrogancia son mi infierno.
El maestro lo miró fijamente y le dijo:
El maestro lo miró fijamente y le dijo:
-Ese es el
cielo.
Reflexión: No son las palabras de los otros las que te envían al cielo o al infierno, es el significado que les das. Las palabras pueden contener emociones, pero tu decides si las aceptas y cuanta importancia tienen para ti.
Cuando eliges la rabia, la arrogancia o el miedo, estas escogiendo el dolor, el juicio y el aislamiento, tanto para ti como para quienes te rodean.
Nuestros maestros y nuestras lecciones se encuentran con frecuencia en las personas o situaciones más inesperadas. La persona más difícil o la situación más adversa pueden ser los maestros que te recuerden que en este instante puedes elegir estar en el cielo o en el infierno.
Reflexión: No son las palabras de los otros las que te envían al cielo o al infierno, es el significado que les das. Las palabras pueden contener emociones, pero tu decides si las aceptas y cuanta importancia tienen para ti.
Cuando eliges la rabia, la arrogancia o el miedo, estas escogiendo el dolor, el juicio y el aislamiento, tanto para ti como para quienes te rodean.
Nuestros maestros y nuestras lecciones se encuentran con frecuencia en las personas o situaciones más inesperadas. La persona más difícil o la situación más adversa pueden ser los maestros que te recuerden que en este instante puedes elegir estar en el cielo o en el infierno.
Tomado de la web.
Publicado por JEAC.
lunes, 28 de agosto de 2017
Mario Benedetti - Síndrome
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
Publicado por JEAC.
lunes, 21 de agosto de 2017
Por qué a mi?
Arthur Ashe, el legendario jugador de Wimbledon se
estaba muriendo de SIDA
Se contagió por medio de sangre infectada administrada durante una cirugía del corazón en 1983
Recibió cartas de sus fans, uno de los cuales preguntó:
" ¿Por qué Dios tuvo que elegirte para una enfermad tan horrible?”
Arthur Ashe contestó:
Hace muchos años unos 50 Millones de niños comenzaron a jugar al tenis, y uno de ellos era yo.
5 millones aprendieron realmente a jugar al tenis,
500 000 aprendieron Tenis Profesional,
50 mil llegaron al circuito,
5 mil alcanzaron Grand slam,
50 llegaron a Wimbledon,
4 llegaron a la semifinal,
2 llegaron a la final y nuevamente uno de ellos fui yo.
Cuando estaba celebrando la victoria con la copa en la mano, nunca se me ocurrió preguntarle a Dios
" ¿Por qué a mí? ".
Así que ahora que estoy con dolor ¿Cómo puedo preguntarle a Dios: “Por qué a mí”?
¡¡La felicidad te mantiene Dulce!!
¡¡Los juicios te mantienen fuerte!!
¡¡Los dolores te mantiene Humano!!
¡¡El fracaso te mantiene humilde!!
¡¡El éxito te mantiene brillante!!
Pero sólo, la fe te mantiene en marcha.
Se contagió por medio de sangre infectada administrada durante una cirugía del corazón en 1983
Recibió cartas de sus fans, uno de los cuales preguntó:
" ¿Por qué Dios tuvo que elegirte para una enfermad tan horrible?”
Arthur Ashe contestó:
Hace muchos años unos 50 Millones de niños comenzaron a jugar al tenis, y uno de ellos era yo.
5 millones aprendieron realmente a jugar al tenis,
500 000 aprendieron Tenis Profesional,
50 mil llegaron al circuito,
5 mil alcanzaron Grand slam,
50 llegaron a Wimbledon,
4 llegaron a la semifinal,
2 llegaron a la final y nuevamente uno de ellos fui yo.
Cuando estaba celebrando la victoria con la copa en la mano, nunca se me ocurrió preguntarle a Dios
" ¿Por qué a mí? ".
Así que ahora que estoy con dolor ¿Cómo puedo preguntarle a Dios: “Por qué a mí”?
¡¡La felicidad te mantiene Dulce!!
¡¡Los juicios te mantienen fuerte!!
¡¡Los dolores te mantiene Humano!!
¡¡El fracaso te mantiene humilde!!
¡¡El éxito te mantiene brillante!!
Pero sólo, la fe te mantiene en marcha.
A veces no estas satisfecho con tu vida, mientras
que muchas personas de este mundo sueñan con poder tener tu vida.
Un niño en una granja ve un avión que le sobrevuela y sueña con volar.
Pero, el piloto de ese avión sobrevuela la granja y sueña con volver a casa.
Un niño en una granja ve un avión que le sobrevuela y sueña con volar.
Pero, el piloto de ese avión sobrevuela la granja y sueña con volver a casa.
¡¡Así es la vida!! Disfruta la tuya...
Si la riqueza es el secreto de la felicidad, los ricos deberían estar bailando por las calles.
Pero sólo los niños pobres hacen eso.
Si el poder garantiza la seguridad, los VIPS deberían caminar sin guardaespaldas.
Pero sólo aquellos que viven humildemente, sueñan tranquilos.
Si la belleza y la fama atraen las relaciones ideales,
las celebridades deberían tener los mejores matrimonios.
Si la riqueza es el secreto de la felicidad, los ricos deberían estar bailando por las calles.
Pero sólo los niños pobres hacen eso.
Si el poder garantiza la seguridad, los VIPS deberían caminar sin guardaespaldas.
Pero sólo aquellos que viven humildemente, sueñan tranquilos.
Si la belleza y la fama atraen las relaciones ideales,
las celebridades deberían tener los mejores matrimonios.
¡Ten fe en ti mismo!
Vive humildemente. ¡Camina humildemente y ama con el corazón...!
Vive humildemente. ¡Camina humildemente y ama con el corazón...!
Reflexión impresionante, no habla de
religiones, y qué bien nos viene a todos.
Publicado por JEAC.
jueves, 17 de agosto de 2017
Código de ética de los Indígenas Norteamericanos
1. Levántate con el sol para
orar. Ora sola(o). Ora frecuentemente. El Gran Espíritu oirá, ciertamente, si le
hablas.
2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.
3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y solo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti.
4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor.
5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad,de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.
6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas,animales o plantas.
7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas.
Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera. Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.
8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.
9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.
10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.
11. La naturaleza no es PARA nosotros. Es PARTE de nosotros. Ella es parte de tu familia en este mundo.
12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.
13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de tu sufrimiento retornará a ti.
14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba dela voluntad de uno en este universo.
15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuerte, puras y saludables. Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente. Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.
16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.
17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los demás, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.
18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.
19. Respeta las creencias religiosas de los demás. No impongas en los demás tus propias creencias.
20. Comparte tu buena fortuna con los demás. Participa en la caridad.
2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.
3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y solo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti.
4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor.
5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad,de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.
6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas,animales o plantas.
7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas.
Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera. Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.
8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.
9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.
10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.
11. La naturaleza no es PARA nosotros. Es PARTE de nosotros. Ella es parte de tu familia en este mundo.
12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.
13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de tu sufrimiento retornará a ti.
14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba dela voluntad de uno en este universo.
15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuerte, puras y saludables. Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente. Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.
16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.
17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los demás, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.
18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.
19. Respeta las creencias religiosas de los demás. No impongas en los demás tus propias creencias.
20. Comparte tu buena fortuna con los demás. Participa en la caridad.
Tomado de la web.
Publicado por JEAC.
viernes, 11 de agosto de 2017
El hombre mediocre
"Cada cierto tiempo el equilibrio social se rompe
a favor de la mediocridad.
El ambiente se torna refractario a todo afán de
perfección, los ideales se debilitan y la dignidad se ausenta; los hombres
acomodaticios tienen su primavera florida.
Los gobernantes no crean ese
estado de cosas; lo representan.
El mediocre ignora el justo medio, nunca hace un
juicio sobre si, desconoce la autocrítica, está condenado a permanecer en su
módico refugio.
El mediocre rechaza el diálogo, no se atreve a
confrontar, con el que piensa distinto.
Es fundamentalmente inseguro y busca excusas que
siempre se apoyan en la descalificación del otro. Carece de coraje para expresar
o debatir públicamente sus ideas, propósitos y proyectos.
Se comunica mediante el monólogo y el aplauso.
Esta actitud lo encierra en la convicción de que
él posee la verdad, la luz, y su adversario el error, la oscuridad.
Los que piensan y actúan así integran una
comunidad enferma y más grave aún, la dirigen, o pretenden hacerlo.
El mediocre no logra liberarse de sus
resentimientos, viejísimo problema que siempre desnaturaliza a la Justicia.
No soporta las formas, las confunde con
formalidades, por lo cual desconoce la cortesía, que es una forma de respeto por
los demás.
Se siente libre de culpa y serena su conciencia si
disposiciones legales lo liberan de las sanciones por las faltas que ha
cometido.
La impunidad lo tranquiliza... Siempre hay
mediocres, son perennes. Lo que varía es su prestigio y su influencia.
Cuando se reemplaza lo cualitativo por lo
conveniente, el rebelde es igual al lacayo, porque los valores se acomodan a las
circunstancias.
Hay más presencias personales que proyectos. La
declinación de la “educación” y su confusión con “enseñanza” permiten una
sociedad sin ideales y sin cultura, lo que facilita la existencia de políticos
ignorantes y rapaces."
Tomado del libro “El hombre mediocre” de José
Ingenieros.
Publicado por JEAC.
lunes, 7 de agosto de 2017
Atreverse a ser libres
Hace unos años, fue un éxito el libro de Richard
Bach que se titulaba: Juan Salvador Gaviota.
Nos hablaba de una gaviota que se atrevió a soñar.
Le interesaba ser ella misma, vivir intensamente, potenciar todos sus talentos y
posibilidades. No aceptaba la vida monótona y siempre igual de la bandada, que
sólo se atrevía a vuelos rastreros, sin alma, detrás de los desperdicios que
arrojaban los barcos.
Ella sentía en su alma el llamado de las alturas,
la vocación de libertad.
Por atreverse a proponer una vida distinta, la
aislaron, la dejaron sola, la tacharon de loca, la desterraron. Juan Salvador,
la pequeña gaviota, aceptó la soledad del aprender de nuevo, la soledad de la
búsqueda atrevida de mares nuevos, nuevos cielos, nuevos horizontes. En lo
profundo de su corazón adolorido, sentía que sus alas habían nacido para abrirse
a la inmensidad de lo desconocido. Y se arriesgó. Tras muchos ensayos fallidos,
un día se encontró surcando los altos cielos, azules, maravillosos, inmensos,
con un halo de eternidad. Y ese día entendió por qué y para qué había nacido
gaviota.
Palpó el vértigo de lo profundo, vivió la
originalidad, la iniciativa, la creatividad. Experimentó las honduras de la
perfección: llegar hasta el final de lo emprendido, llegar hasta la raíz, el
manantial de su propio ser. Ya no se trataba tanto de buscar la libertad, como
de ser libre. Y se entregó apasionadamente a ser ella misma, sin ataduras ni
temores. Pero Juan Salvador Gaviota seguía amando a los suyos a pesar de que lo
habían desterrado. Y decidió volver a la bandada para enseñarles que la vida
podía ser algo mucho más interesante que comer y disputarse los desperdicios de
los barcos.
Estaba seguro de que su empresa no iba a ser nada
fácil, que de nuevo lo aislarían, lo ofenderían, pues no estaban dispuestos a
cambiar ni a escuchar tranquilamente que alguien les hablara de la necesidad de
cambio. No importaba que no lo comprendieran: con que una sola gaviota se
atreviera a soñar y emprender un nuevo vuelo, se justificaba su aventura. En el
fondo de su corazón, Juan Salvador Gaviota adivinaba que era imposible vivir
intensamente su libertad sin intentar liberar a otros, que la plenitud implicaba
el servicio.
Volvió sin prédicas ni alardes. Sólo trataba de
ser una auténtica gaviota nacida para volar. Poco a poco, algunas gaviotas
jóvenes se fueron acercando a presenciar su vuelo vigoroso. Y le pidieron que
les enseñara a volar. No les importaba que la bandada los despreciara y
expulsara. Querían volar, experimentar otra vida, atreverse a ser libres.
Y se atrevieron. A vivir y a volar. A ser ellas
mismas. Vivimos en un mundo que propone como plenitud el acumular y consumir. No
hay espacio para vuelos de altura, para la aventura de soñar. Sólo cuenta el
presente, la satisfacción egoísta y mezquina de las propias necesidades, la
lucha despiadada por sobrevivir. Cayeron las utopías, la pretensión de una vida
distinta, de un mundo mejor, de una sociedad de hermanos.
Por eso, hoy más que nunca, necesitamos hombres y
mujeres que propongan con pasión el abrirse a la plenitud de lo desconocido, que
nos levanten de tanto vuelo rastrero, de tanta ilusión de plenitud en un mundo
sin horizontes ni sueños, que rescaten y propongan con esperanzadora firmeza la
vuelta a la utopía, el atreverse a construir un mundo donde sea posible la
libertad y la aventura del servicio.
"Todos podemos ser Maestros de vuelos
de altura, sembradores de utopía, exploradores de nuevos cielos y mundos más
humanos construidos más allá de los gritos y graznidos de la bandada; para que
otros vean en nuestras vidas, una invitación a trascender, a ir más allá de sí
mismos. ¡Una invitación al riesgo de volar!
Basado en el libro Juan Salvador Gaviota de
Richard Bach.
Publicado por JEAC.
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