miércoles, 26 de junio de 2019

Fiesta de San Juan-Ritual Andino (Parte I)


Para entender mejor lo que representa esta fiesta en el mundo andino y que con el pasar del tiempo los citadinos hemos ido deformando, transcribo a continuación un trabajo de Milton Eyzaguirre Morales (Magister en Antropología) y que fue publicado en la prensa. (La fiesta patronal de San Juan mecanismo de encubrimiento de la ritualidad andina).
Un excelente trabajo de investigación según mi humilde punto de vista y que merece ser leído en su integridad. Para comodidad en su lectura la
he dividido en tres partes.

Muchos recuerdos marcaron mi infancia con relación al tema de San Juan. El referente festivo - del mes de Junio y que no era feriado, aunque muchos lo anhelaban- constituía un momento de quiebre, la presencia del fuego era un articulador y marcador social bastante poderoso porque permitía la interrelación entre los vecinos, amigos e inclusive extraños, porque al amparo de las fogatas se solían organizar reuniones con música y bebida: y la fiesta familiar, que se organizaba con el fuego por delante de cada casa, como en las sayañas en el área rural, podría volverse en una celebración mayor. En ese tiempo la relación de encubrimiento de una fecha sobre otra ni siquiera era percibida.

La fiesta de San Juan se ubica en el periodo denominado juyphi pacha (tiempo de helada), cuyo inicio se marca por una festividad importante en la región andina que es la Fiesta de la Cruz, el 3 de Mayo, siendo visible la chakana (cruz andina) en el hemisferio sur, cuando en toda esta zona el polo sur se inclina y tiende a alejarse del sol, aspecto que señala el ingreso a este tiempo, cuando se dan las últimas cosechas, el campo tiende a cambiar del verdor al amarillo y comienza la tarea de deshidratar la papa para obtener el chuño y la tunta.
Este periodo permite realizar los trabajos de la trilla, para sacar la cáscara del trigo con caballos o inclusive con los niños. Es el tiempo para dedicarse a los animales, en especial a los rebaños. En varias regiones se realiza el colocado de las ch'ikulla o marca individual, se escogen a los animales que serán illas (amuletos) que multiplicarán el hato ganadero. Para esta ocasión se entierran los conopas, que son unos vasos challadores en forma de animal, en el centro del corral donde descansan para propiciar su reproducción,
En el pasado se solían realizar animales en miniatura con harina de quinua (kispiña) y se colocaban en pequeños platos como si fuera su corral, actividad que actualmente solo se realiza para el Día de Difuntos (Noviembre).

Pero que tiene que ver toda esta actividad con el uso del fuego, tan común en el pasado en las regiones urbanas y rurales para esta época?
En la víspera de San Juan se preparan en varias regiones cúmulos de paja (hichu) y restos secos de plantas cosechadas, cada montón para los vacunos, cerdos, ovejas, cuis y gallinas, los cuales se encienden y son challados con alcohol a modo de alimentar las illas de estos animales para que no les falte pasto.
Esto no queda simplemente en el espacio cercano de la casa, sino que también en los lugares de cultivo ya cosechados se enciende fuego bajo esta misma lógica: generar mejores pastos. Se da mayor atención a la hoguera de los vacunos por su relación cercana con el cultivo agrícola, que sirve para la siembra.

La connotación importante para el uso del fuego es que la tierra se encuentra fría; desnuda, ya que no tiene cultivos y está adormecida por la helada, razones suficientes para brindarle calor. Simbólicamente se le pretende devolver el ardor, ya que lo frío se asocia con la esterilidad y la Pachamama debe ser cálida y fértil.
Este concepto es recurrente en la vida social en el área rural, ya que cuando se atiende los partos debe ser en el lugar más caliente del hogar, la cocina, totalmente diferente a la percepción de la biomedicina, que condena en la actualidad a las parturientas a salas frías de hospital y clínicas.  (Continuará)


Publicado por JEAC.

lunes, 17 de junio de 2019

Mensaje de vida


“La madre de mi amigo ha comido de manera saludable toda su vida. Nunca ha consumido alcohol o comida chatarra; hace ejercicio todos los días, era muy ágil, muy activa, llevó todos los suplementos sugeridos por su doctor, nunca salió al sol sin protector solar y cuando lo hizo fue por el período más breve posible; así que prácticamente protegió su salud a lo máximo. Ahora tiene 76 años y tiene cáncer de piel, cáncer de la médula ósea y osteoporosis extrema.
“El padre de mi amigo come tocino, mantequilla, grasa y nunca se ejercita; salía al sol y se quemaba todos los veranos (básicamente tomó el enfoque de vivir la vida a su máximo y no como otros sugieren). Él tiene 81 años y los médicos dicen que su salud es la de una persona joven.
“Las personas no pueden esconderse de su veneno, está por ahí y las encontrará. Las palabras de la madre de mi amigo fueron estas: ‘si yo hubiera sabido que mi vida iba a terminar de esta manera, hubiese vivido más y disfrutado todo plenamente’.
“Ninguno de nosotros saldrá de aquí con vida, así que por favor deja de tratarte mal hasta con los pensamientos. Come la comida deliciosa. Camina a la luz del sol. Salta al mar. Di la verdad que llevas en tu corazón como un tesoro escondido. Sé tonto. Sé amable. Sé raro. No hay tiempo para nada más”.

Keanu Reeves


Publicado por JEAC.

lunes, 10 de junio de 2019

Al despertar


Al despertar, bendice el día porque ya está lleno del bien invisible que atraerá tus bendiciones, porque bendecir es reconocer el bien ilimitado que es la esencia misma del Universo y espera a todos y a cada uno de nosotros.
Bendice a la gente que ves en la calle, en los lugares de trabajo y de juego. La paz de tu bendición los acompañará en su camino y el aura de su suave fragancia los iluminará.
Cuando hables con la gente, bendice su salud, su trabajo, su dicha, su relación con Dios y con los demás.
Bendícelos en su abundancia, en sus finanzas, bendícelos de todas las formas concebibles, porque tales bendiciones no solamente siembran semillas de sanación, sino que un día brotarán como flores de alegría en los espacios vacíos de tu propia vida.

Tomado de la web.


Publicado por JEAC,

sábado, 1 de junio de 2019

La piedra que hoy me lanzas...


La piedra que hoy me lanzas, puede ser la misma con la que tropieces mañana

El actuar sin medir las consecuencias es muestra de inmadurez y de ignorancia, cada cosa que hacemos, cada palabra que decimos, cada juicio que emitimos tendrá un efecto en nuestras vidas, ¿en qué momento? No podemos saberlo, lo que sí es seguro es que desde las que creemos insignificantes, hasta las de mayor envergadura tendrán una consecuencia en nuestras vidas.
Sabiendo esto, lo más inteligente es actuar siempre con consciencia y con justicia, no procurar acciones que por favorecernos a nosotros perjudiquen a otros, porque si bien es cierto que debemos ser garantes de nuestra felicidad, procurar para nosotros lo mejor, esto no puede representar el sacrificio de la felicidad de otro, porque la vida con sus variadas demostraciones se encargará de decirnos que lo que hicimos no estuvo bien, y realmente palparemos los efectos de nuestras acciones.
No se trata de un castigo, ni que nos sintamos amenazados, se trata de actuar de manera consciente, de manera noble, de no procurar para los demás lo que no nos gustaría que formara parte de nuestras vidas, no por miedo a lo que nos puede pasar, pero sí conscientes de que si no sembramos el bien, probablemente nuestra cosecha no sea de las mejores.
La vida es un eco, lo que damos a ella lo recibimos de vuelta, así que no juzguemos, porque hoy podemos atravesar una realidad, pero mañana, podemos estar del otro lado de la partida y darnos cuenta de lo nocivo de los juicios ajenos y entender a profundidad situaciones que muchas veces si no se viven, no somos capaces de comprender las maneras de reaccionar.
Seamos empáticos y solidarios, no juguemos a ser jueces y mucho menos nos creamos los dueños de la verdad, la verdad es muchas veces relativa, pero lo que sí no es relativo son las intenciones con las que se lleva a cabo una acción, inclusive cuando los resultados no coinciden con las intenciones. Si sé que perjudico con mis palabras, con mis acciones, con mis deseos inclusive, debo prontamente rectificar, porque lo que recibiré a futuro no será de provecho.

No seamos tan afilados con los demás, dejemos el egoísmo a un lado, para todos hay y en abundancia, de lo bueno y de lo malo, actuemos desde la bondad, no lancemos piedras a otros, con las cuales podamos tropezarnos mañana. Seamos ecuánimes, seamos lo más justos posibles y no le procuremos un daño a alguien por satisfacer nuestros caprichos, porque la vida es un bumerán y lo que lanzamos tarde o temprano llega a nosotros.

Tomado de la web.


Publicado por JEAC.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Eres en ti

Eres en ti.
Vives en ti.
No sé si te has dado cuenta, pero las personas van, vienen, se pierden, se
ausentan, vuelven... pero hay alguien que siempre se queda contigo: tú.
Sí, esa persona que eres, que vive en ti, que, a veces, desconoces, o crees no
conocer lo suficiente. A veces te sorprende, porque es capaz de hacer algo
más grande de lo que nunca hubieras pensado, o incluso superar algo que
nunca hubieras imaginado.
Así de infinito es tu poder.
Así de infinito eres tú.


Laura Chica.(De su libro “365 citas contigo”)


Publicado por JEAC.

domingo, 12 de mayo de 2019

Ocho poderosas decisiones


Me refiero particularmente a lo que realmente determina cómo te sientes en este momento ante tus problemas y retos. Estoy hablando de tu actitud. Es decir, de cómo tú eliges responder ante las circunstancias y quién decides ser ante el cambio.
Es tu actitud la que puede aumentar o reducir tu estrés de manera profunda.
Si bien darse un masaje o hacer ejercicios —o incluso el amor— son excelentes antídotos contra el estrés, si no son acompañados por un cambio de actitud apenas llegan a tener un efecto temporal.
¿Cómo te adueñas de tu actitud? A continuación te ofrezco ocho simples pero poderosas decisiones para tomar control sobre tus respuestas ante lo que te sucede, reducir significativamente tu estrés y aumentar tu capacidad para manejar el cambio.


Primera decisión:
En vez de resistir… Yo Acepto
Acepta lo fáctico, lo que es un hecho. Hay circunstancias que, por más que te esfuerces, no puedes cambiar —al menos no tan rápido como te gustaría. En ocasiones el cambio, aunque no te guste, es un hecho.
Tu estrés aumenta cuando resistes lo que te sucede. Al resistir le das poder a aquello que estás resistiendo. Al aceptar y soltar tu resistencia recuperas tu poder y puedes sentirte mejor.
En este instante en tu vida, en tu trabajo ¿qué es importante aceptar? ¿Qué puedes dejar de resistir?
Que quede claro: no estoy sugiriendo que te resignes. Tú puedes aceptar las circunstancias actuales —simplemente por el hecho de que en este momento, son esas las circunstancias— y a la vez elegir cambiar lo que está en ti modificar.

Segunda decisión:
En vez de resignarme… Yo aprovecho
Así como es importante aceptar lo fáctico también es fundamental aceptar tus posibilidades de acción inmediata y transformación a futuro. Esto es lo que hace la diferencia entre la resignación y la ambición activa por una mejor situación.
Aprovecha lo que sí está en tus manos hacer, lo que tú sí puedes controlar, aquello en lo cuál sí tienes injerencia y te es posible llevar a cabo.
¿Qué oportunidades puedes aprovechar?
Cuando identificas tus oportunidades y actúas para aprovecharlas, te alejas de la ansiedad producida por la sensación de estar fuera de control. En vez de sentirte al efecto pasas a experimentarte como causa.
Así que ponte en movimiento y decide aprovechar lo que sí está en ti lograr.

Tercera decisión:
En vez de evadir… Yo Asumo
¿Qué de lo que te afecta tiene que ver contigo?
Cuando las cosas no son como las quisiéramos es muy fácil apuntar hacia afuera y buscar un culpable. El reto—y la esencia de la madurez—está en asumir lo que es tuyo: la forma en que tú has contribuido a lo que hoy sucede y la oportunidad que tienes para cambiar las cosas.
Si evades tu responsabilidad, niegas tu poder y tu capacidad para aprender. Cuando asumes lo que te corresponde te adueñas de tu poder al momento que tomas consciencia sobre lo que puedes aprender y mejorar.

Cuarta decisión:
En vez de sólo desear… Yo Me Comprometo
La única forma de obtener resultados diferentes es haciendo cosas distintas. Desear algo mejor es necesario, pero no es suficiente. El deseo debes acompañarlo con el compromiso de hacer lo que haga falta hacer para mejorar tus circunstancias.
¿Qué vas a cambiar para lograr sentirte mejor?
Tus hábitos cotidianos pueden reforzar tu energía y debilitar tu estrés. En este sentido, algunos cambios simples pueden hacer gran diferencia.
Por ejemplo, si eres de los que diariamente te sometes a una intensa dieta mediática, qué tal si eliges leer menos la prensa diaria y evitar el maratón de los noticieros nocturnos en televisión justo antes de acostarte. Te apuesto algo: el mundo no va a cambiar porque tú dejes de ver, escuchar y leer noticias; pero tú salud mental sí puede beneficiarse enormemente de una adecuada dieta mediática.
¿A qué simples cambios te comprometes para lograr lo que necesitas para sentirte mejor?
¿Qué hábitos constructivos y positivos puedes incorporar en tu vida?

Quinta decisión:
En vez de preocuparme… Yo Me Ocupo
El antídoto para tus preocupaciones: ocúpate; ponte en acción; muévete hacia lo que quieres y está en ti lograr.
Hay situaciones que definitivamente escapan de nuestro control. Hagamos lo que hagamos, ni siquiera podemos influir sobre ellas. Entonces, ¿qué caso tiene preocuparte por aquello que escapa de ti?
¿Algo te preocupa? ¿Está en ti hacer algo al respecto? Entonces ponte en acción; de lo contrario, acepta que eso escapa de tu esfera de influencia y decide soltarlo para hacerte cargo de las oportunidades que sí puedes aprovechar.
Quizá no puedas cambiar tus circunstancias en este momento. Pero sí puedes elegir una actitud que te permita aceptar lo que es, aprovechar lo que es posible, comprometerte a lograr lo que quieres y ponerte en acción.

Sexta decisión:
En vez de olvidarme de lo que tengo… Yo Agradezco
Cuando los niveles de estrés se incrementan y te encuentras rodeado de cambios y nuevos desafíos, es normal que pierdas perspectiva y te desconectes de lo que tienes. En medio del caos corres el peligro de dar por sentado y olvidarte de lo que realmente llena tu vida y constituye tus éxitos y fortalezas.
¿De cuántas cosas podrías estar agradecido en tu vida?
La gratitud es un excelente antídoto ante las sensaciones de desesperanza, ya que te permiten conectarte con la abundancia y magia de tu vida. El agradecer te permite enfocarte en lo que tienes —para continuar avanzando hacia tu éxito y plenitud— en vez de aquello que te hace falta.
En la gratitud los miedos se desvanecen ya que te das cuenta de que has recibido y tienes más de lo que creías. Conéctate con ella y no olvides los miles de regalos que has disfrutado en forma de experiencias, amistades, aprendizajes, momentos, oportunidades, amores. talentos, fortalezas, conocimientos.
¿Qué podrías agradecerle a la vida en este momento?

Séptima decisión:
En vez de desconfiar… Yo confío
¿Estás eligiendo creer que tus problemas son más grandes que tú o que tú eres más grande que ellos?
¿Crees que tus circunstancias negativas son permanentes o sabiamente eliges creer que todo se mueve en ciclos y que después del invierno viene la primavera?
¿Estás pensando que estás al efecto de las circunstancias o sabes que tú tienes el control para adueñarte de tu capacidad para salir adelante?
¿No te sientes seguro de quienes te acompañan o decides confiar en el carácter y la capacidad del otro?
Confiar o no confiar. La decisión es tuya.

Octava decisión:
En vez de visualizar en negativo… Yo Apuesto a Ganar
Como decía Henry Ford, “si crees que puedes o crees que no puedes, estás en lo cierto”. En ti está elegir conscientemente apostarle a tu éxito y tener fe en que todo lo que sucede es lo mejor.
El miedo se alimenta de una proyección mental catastrófica de lo que puede sucede. Esa misma energía y talento para visualizar en negativo puedes enfocar en lo que realmente deseas: el éxito.
No es simple pensamiento positivo. No es pretender ingenuamente que todo va a salir bien por el simple hecho de pensar que así va a ser. Hasta es la octava decisión. Ya aceptaste la realidad. También identificaste lo que puedes aprovechar de las circunstancias. Además has asumido tu responsabilidad en el proceso. Estás comprometido a la acción y estás ocupándote de lo que es posible. Conectado con la gratitud por lo que ya tienes, decides confiar en ti, en el otro y en el proceso.
Ya lo que queda es apostar a ganar… y llevar tus decisiones a la acción.

Tomado de la web.


Publicado por JEAC.

jueves, 2 de mayo de 2019

Alberto Cortez-Parábola de uno mismo


Una hermosa canción de Alberto Cortez que nos describe nuestro recorrido por la vida. Confieso que no la conocía y que la escuché de casualidad hace algunos días. Me sacudió tan profundo que decidí compartirla. Es la historia de todos y cada uno de nosotros en el transcurrir de nuestros días. Escúchenla y léanla y se sentirán identificados con la letra…
  
Parábola de uno Mismo

"Uno va subiendo la vida
de a cuatro los primeros escalones,
tiene todas las luces encendidas
y el corazón repleto de ilusiones.

Uno va quemando energías,
es joven, tiene fe y está seguro.
Soltándole la rienda a su osadía,
llegará sin retrasos el futuro.

Y uno sube, sube, sube,
flotando como un globo en el espacio,
los humos los confunde con las nubes,
subestimando a todos los de abajo.

Y uno sigue, sigue, sigue
sumando vanaglorias y ambiciones;
no sabe en realidad lo que persigue
y va de distorsión en distorsiones.

Uno es un montón de etiquetas,
es un escaparate, un decorado,
un simple personaje de opereta,
un fruto de consumo consumado.

Uno es una simple herramienta
que tiran cuando ya caen en desuso;
uno lo sabe pero no escarmienta,
sigue aferrado a la ilusión que puso.

Y uno piensa, piensa, piensa
que siempre seguirá en el candelero,
que nunca ha de vaciarse su despensa,
que queda mucha tinta en el tintero.

Y uno sigue, sigue, sigue
cautivo de su imagen, caminando.
El ego desbordado no concibe
que muchos otros vengan empujando.

Y uno va teniendo evidencias,
ya no recibe flores ni palmadas:
rechaza que empezó su decadencia,
que va por la escalera de bajada.

Uno alza su voz de protesta,
suplica por seguir estando a bordo
y duda, cuando nadie le contesta
si ha quedado mudo o si son sordos.

Y uno baja, baja, baja,
no quiere, por orgullo, lamentarse
que ya no es quien baraja la baraja
ni se ha guardado un as para jugarse.

Y uno baja, baja, baja,
desciende lentamente hacia el olvido;
hay algo en su balance que no encaja,
lo que ha querido ser y que no ha sido.

Uno queda solo en la mesa
migando su pasado amargamente,
le cuesta confesar que ha sido presa
de un canto de sirenas permanente.

Y uno es una isla desierta,
un médano en el mar, un espejismo
empieza por abrir todas las puertas
y termina a solas con sí mismo."

Letra: Alberto Cortez
Música: Alberto Cortez


Publicado por JEAC.