Otro punto de referencia son las riquezas escondidas en el
interior de las minas y su correspondiente explotación por los mineros. A partir
de estas referencias surge la pregunta: ¿Qué es lo que en realidad representa la
Diablada? Es realmente sólo una adaptación folklórica de las farsas catalanas
que se originaron en el 1150 y en las cuales un grupo de diablos liderado por
Lucifer peleaba contra el arcángel Miguel , tradición que supuestamente fue
traída a Bolivia por el cura Ladislao Montealegre ? ¿O se trata más por el
contrario de seguir adorando a los dioses andinos y a la correspondiente
cosmovisión bajo el pretexto del drama litúrgico cristiano o incluso de
estilizar al “diablo“ como símbolo del pueblo conjuntamente con su panteón de
dioses suprimidos por la conquista y la misión cristiana?
Para el “rol“ del Diablo hay varios personajes a eligir: Supay,
Huari, Tío, Lucifer y Satanás. – Cuando los españoles llegaron a lo que hoy es
Bolivia no existía por supuesto ningún diablo; a este lo tuvo que inventar la
misión cristiana. Los dioses andinos poseían/poseen caracteres ambivalentes que
pueden llegar a ser peligrosos ellos mismos o cuando se enojan , pero no existía
ningún “diablo“ en el sentido europeo. En el año 1560 escribe Fray Domingo de
Santo Tomás que Supay no era ni un ángel ni un demonio enteramente bueno ni malo
sino que recién a partir de la evangelización fue transformado en diablo.
Beltrán incluso describe una leyenda según la cual el dios local antes maligno
Supay pierde una pelea contra Satanás y luego huye a las profundidades de la
tierra para desde ese entonces apoyar a los que antes molestaba. De esa forma
Supay se vuelve dueño de lo subterráneo y de la riqueza en las minas. Dentro del
interior de las minas se lo venera como el Tío (según algunos una deformación de
la palabra española dios) y regularmente se le hace ofrendas de coca,
cigarrillos y alcohol.
Aparentemente fueron los mineros los creadores de la Diablada y
no carece de cierta lógica el hecho de que hayan adaptado la figura del
Tío/Supay a la misteriosa escenificación barroca sobre el bien y el mal en el
sentido del concepto de hibridez de Bhabha. Por supuesto esa forma de
resistencia no pasó desapercibida para los conquistadores y se empezaron a
prohibir las representaciones de danza y teatro, medida que sin embargo tuvo
poco éxito.
Xavier Albó presenta un detalle interesante al respecto: es muy
común adornar las caretas de Diablada con víboras, lagartos y sapos, por la
relación con los mencionados mitos son símbolos del diablo. Como muestran los
nombres de los líderes andinos que se resistieron al sistema vigente Tupac
Katari y Tupac Amaru no hay connotación negativa en cuanto a este símbolo: tanto
Katari como Amaru significa serpiente. Aquí cabe mencionar otro detalle: la
serpiente o el zig-zag usado en la iconografía textil es una símbolo del rayo
que a su vez representa al temible dios precolombino Illapa, en tiempos de la
conquista transformado en Tata Santiago . Illapa (a veces también retratado como
parte de una trinidad divina) fue/es un dios muy importante debido a su poder
sobre las tempestades, el rayo, el relámpago, la lluvia, las heladas y la
granizada . Soux habla de un santo subversivo, ya que el rayo ligado a la
serpiente muestra un fuerte vínculo con el mundo subterráneo, el Ukhupacha donde
descendieron el Inca y las deidades estatales principales y los huacas para
establecer su reino ahí , lugar también llamado Manqhapacha, hogar de los dioses
más antiguos y lugar desde donde se originará el tiempo del Pachacuti, el
retorno de los ancestros.
(Resumen de libros y textos.)
JEAC.
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