jueves, 24 de septiembre de 2020

Tiempo y amigos

 

Desde la infancia las personas buscan crear lazos con otros individuos, pero con el paso del tiempo dicho grupo de amistades se reduce a un círculo íntimo.

El tiempo es un factor fundamental al momento de poner a prueba y analizar la sinceridad y autenticidad de las relaciones de amistad y afecto que una persona posee.

Esto se debe a que por naturaleza, el ser humano es un individuo sociable por lo que busca formar lazos de amistad con una gran cantidad de personas. Y aunque inicialmente pueda lograr un increíble número de conocidos, muy pocos permanecen como amigos de confianza.

Para ello no existe mejor juez que el paso del tiempo, dado que obliga a las personas a demostrar su verdadera actitud, personalidad y comportamiento. Especialmente cuando la otra persona experimenta situaciones de dolor o conflicto, ya que ahí es donde se demuestran quienes son los verdaderos amigos.

El tiempo te permite reconocer a tus verdaderos amigos

Esto conlleva a que con el paso de los años, las personas reduzcan de forma significativa el número de amigos y de personas cercanas. Debido a que experimentan el rompimiento y separación de algunos lazos de amistad que antiguamente consideraba irrompibles y para toda la vida.

Desde la infancia hasta el inicio de la adultez, muchas personas buscan el confort en contar con un gran grupo de “amistades”. Con quienes planifican salidas frecuentes y actividades recreativas, donde la diversión y las risas son los protagonistas.

Sin embargo, el paso del tiempo es inevitable y consigo trae el incremento de las responsabilidades, obligaciones y la necesaria madurez de la adultez. La cual normalmente causa un cambio en el orden de prioridades de tu vida, al tener otras necesidades individuales y grupales que no se centran en la diversión únicamente.

Es por ello que con el tiempo, las personas tienden a separarse de sus antiguos grupos de amistades si estos ya no comparten su visión de la vida o intereses. De esta forma un individuo se despide de las relaciones que no aportan ningún beneficio para sí, mientras que cuida, protege y aprecia a quienes permanecen a su lado.

Esto conlleva a que las personas desarrollen un vínculo más profundo y más intenso con el pequeño grupo de amigos que permanecen en su vida con el paso del tiempo. Sin darle mayor importancia al número restante, sino al valor, aprecio, sinceridad y honestidad que dichos vínculos poseen.

De esta forma una persona gracias al paso del tiempo, logra descubrir y reconocer a ese pequeño grupo de personas que realmente poseen valor en su vida. Brindándoles su atención, afecto, cariño, compromiso y lealtad, ya que se tratan de amigos reales en los que puedes confiar incluso con los ojos cerrados.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

El odio

 

Hermosa reflexión de Víctor Heredia que nos concierne a todos y es para pensar especialmente en esta época de virus y elecciones.

EL odio (Víctor Heredia cantautor Argentino)

Hay gente que tiene odio como quien tiene un perro.
un pez u otra mascota.
Lo han guardado profundo, al fondo, en sus mochilas,
debajo de la almohada, dentro de sus colchones.
Y tienen tanto que andan con su crueldad a cuestas
destilando el veneno que pulula en sus venas
como un río de sangre, una espesa gangrena.
Generalmente, vean, son pobres ignorantes,
imbéciles que asumen que la verdad es eso que dicen en la tele,
que replican los diarios, que inventan en la radio.
Loritos escudados en el dudoso imperio de las redes sociales,
diciendo estupideces sobre la vida de otros,
asumiéndose jueces, fiscales indolentes.
De verdad, me dan pena,
porque no saben nada del dolor ni del hambre.
Tienen un odio abyecto que les nubla el sentido
y anula lo poquito de humanos que les queda.
Acusan a mansalva a quienes
damos pruebas de amor por
los derechos que también los incluyen,
aunque no lo merezcan.
De mi han dicho de todo.
Y por tanto que he sido, según sus tristes lenguas,
soy un tipo al que habría que taparle la boca,
alambrarle las manos para que ya no cante,
para que ya no explique que la flor es la vida
y que el hierro es el odio.
Solamente les digo que no vengo a quejarme,
vengo a desconsolarlos, a avisarles que pronto,
más temprano que tarde volverá nuestra aurora.
Entonces obtendremos lo que tanto les duele.
La humanidad que un día perdieron por ser torpes
les caerá con el peso que tienen las verdades.
Y se ahogarán en llanto, y morirán de angustia
al ver en sus espejos el mar de sus infiernos.
El odio es un engendro que tiene corta vida,
en cambio nuestro amor solidario, es eterno.


Publicado por JEAC.


miércoles, 2 de septiembre de 2020

La serpiente y el serrucho

 

Una serpiente entró en una carpintería mientras se arrastraba pasó por encima de un serrucho y se hirió un poco. Al instante ella se volvió y mordió el serrucho, y mordiendo el serrucho, se hirió gravemente en la boca.

Entonces, no comprendiendo lo que le estaba ocurriendo y pensando que el serrucho la atacaba, ella decidió enrollarse alrededor del serrucho para sofocarlo con todo su cuerpo, apretándolo con todas sus fuerzas, es así que, por desgracia, la serpiente acaba siendo muerta por el serrucho.

Moraleja

A veces reaccionamos en la cólera, pensando lastimar a los que nos hicieron daño, sin darnos cuenta que nos estamos hiriendo a nosotros mismos.

En la vida, a veces es mejor ignorar situaciones, personas y ofensas. Porque las consecuencias pueden ser irreversibles y catastróficas.

JESÚS enseñó a perdonar. Porque el dolor enferma el cuerpo y mata el alma.

UNA RESPUESTA SUAVE CALMA EL FUROR, UNA PALABRA HIRIENTE AUMENTA LA IRA.

PROVERBIOS 15,1

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.