miércoles, 30 de diciembre de 2020

Llegando al final del año

 

Cualquier situación, ser, acontecimiento o vivencia que llegue al final nos provoca cierta ansiedad. Si fue algo bueno, por su pérdida, por escaparse entre los dedos la felicidad que no volverá de la misma forma. Por la añoranza de haber sentido de una manera que se ha esfumado. Si por el contrario, fue algo negativo, que dolió, que nos sacudió el alma, también en su liberación hacia cierta pena junto a la alegría de la libertad.

Estamos llegando al final de un año distinto. Como tantas veces sucede, nos engañó. Teníamos toda la esperanza puesta en unos años 20 que traían a la memoria los “felices años 20 del siglo pasado”. Pensamos que repetiría la suerte en este mismo mundo y no fue así.

La vida está hecha de sorpresas. De situaciones que parecen rodar sobre la dicha y que esconden bajo ellas el oscuro secreto de otra realidad paralela que nada tiene que ver con lo que parece.

Este año nos ha puesto a prueba. La vida lo hace muchas veces. Y lo ha hecho para que nos demostremos a nosotros mismos la coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

Ha llegado un compañero de viaje molesto y devastador. Un malestar diminuto que contiene en su interior la fuerza de un universo contrario nacido de la decadencia de la propia existencia.

El año llega a su fin y todos esperamos que, como por arte de magia, todo cambie. Pero nada cambia nunca si nosotros no lo hacemos. Si seguimos devastando la naturaleza, fagocitando a nuestros semejantes, colándonos de puntillas al otro ladeo de la honestidad y la lealtad. Avasallando, a nuestro paso, a quien sea en nombre de las leyes de mercado o la propia satisfacción por la que sacrificamos, sin dudarlo, cualquier valor ya a la baja.

Todo pasa para algo. En todo lo que sucede hay un mensaje.

Ojalá seamos capaces de entender el que este año ha querido darnos.

Ojalá comencemos, de una vez por todas, a sentir que somos parte del mismo mundo, que estamos en el mismo barco y que el hogar que nos acoge y debemos cuidar, es único.

Eso será suficiente para que de verdad el nuevo año sea distinto.

Tomado de: Mirar lo que no se ve

Publicado por JEAC.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

¿Y tú, qué pides?

 

Un año más, como si el tiempo no fuese una creación nuestra, vemos llegar un periodo diferente que hemos creado distinto.

Este año, lo es. Tenemos dentro una sensación de cercanía inacabada, unos deseos de hacer más presente lo que siempre obviamos, una intención de ser más amorosos y más comprometidos con los afectos porque son ellos los que han sobresalido por encima de todo demandando atención.

Corremos mucho para dirigirnos a ninguna parte. Hablamos mucho para decir muy poco. Escuchamos poco para no tener que entender al otro, comprenderlo y sintonizar con lo que dice. Leemos poco, vemos más. Dormimos poco; estamos alerta siempre en una actitud defensiva que no sirve para unir, ni para estar cerca sin dobleces, sin vuelta de la hoja y sin letra pequeña.

Nos hemos equivocado mucho. Hemos sido muy testarudos con nuestros comportamientos. No hemos hecho caso a nadie ni a nada. Pero siempre hay algo más poderoso que todo. Ahí, en un momento, nos mandó parar y comprender. Y mejor que lo hagamos así o tendremos que repetir la lección y lo que es peor, el examen.

Estamos en momento de peticiones y de compromisos. Con uno mismo. No es necesario que se exprese al resto. En el silencio sagrado de ti. En lo más profundo y limpio. En ese lugar, abraza los sentimientos puros y haz tus peticiones. Deseos de corazón para el mayor bien, no sólo de ti, sino de los que te rodean. No olvidemos al mundo humano que está junto a nosotros. Solo compartiendo lo que somos, lo que tenemos, lo que sabemos es posible crecer y ser mejores. ¡Y hace tanta falta ser mejores!.

Cuando estés a solas contigo, cierra los ojos y respira lenta y profundamente. Inspira amor, paz, verdad y luz. Exhala miedos, deshonestidades, deslealtades, avaricias, iras y todo lo negativo que anide en ti.

 Quédate en un espacio vacío y amoroso y en él, crea la experiencia más bella que desees.

 Crear ese espacio para que llegue un sueño y se haga realidad es decirle al destino que estamos preparados para que así sea.

Hagámoslo.

Tomado de: Mirar lo que no se ve

Publicado por JEAC.

lunes, 14 de diciembre de 2020

Qué se espera en la Navidad?

 

Muy aparte de las variables formas de celebración, El SIGNIFICADO de la Navidad es distinto para cada cultura y hasta para cada persona. Sin embargo, hay uno que es muy resaltante: la Navidad significa ESPERANZA.
Los israelitas ESPERABAN un mesías (aún lo esperan), que los liberara políticamente del sojuzgamiento de que habían sido objeto durante muchos años: « Por tanto, el Señor mismo les dará esta señal: Una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros“ » (Isaías 7, 14). Por eso se decepcionan de Jesús cuando no es como el David (guerrero)que ellos esperaban
Los cristianos (sea cual sea su Iglesia o religión) ESPERAN el regreso de Jesucristo: "En la casa de Mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, se lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para ustedes” (Juan 14,2); por tanto, esperan que algún día Jesús venga a “separar la paja del trigo”, llevando éste último al granero celestial.
Pero la Navidad no es una fiesta exclusiva de seguidores del judaísmo…
También la celebran personas de otras religiones, con algunas variantes; Algunos cambiaron al niño Jesús por el Papá Noel y otros la representación del nacimiento por el árbol de navidad. En ambos casos, lo central ha desembocado en  ESPERAR… los regalos.
Por su lado, la mayoría de los no creyentes, ESPERAN con ansias la navidad para tener la oportunidad, simplemente, de reencontrarse en una Reunión Familiar.
A nivel general, los pueblos del mundo ESPERAN, que haya paz con justicia, desarrollo con equidad, seguridad y seguridad en las calles, respeto por la vida, cuidado de la naturaleza.
Y por su lado, los grandes consorcios económicos ESPERAN  que las ganancias aumenten a los máximos niveles posibles, aunque se tenga que arrasar todo lo anterior.                                                                                  
¿y cuál es SU ESPERANZA?
¿un Dios que elimine toda la podredumbre de esta sociedad?
¿Un gobierno honesto que transforme su país?
¿Una ciudad limpia y ordenada con armoniosa convivencia ciudadana?
¿Una familia sólida donde reine la unión?
Pues tal vez todo eso sea posible, si verdaderamente tenemos la ESPERANZA DE CAMBIAR NOSOTROS MISMOS, corrigiendo nuestros defectos y dándonos la oportunidad de desarrollar nuestras virtudes, en lugar de estar criticando los errores de los demás y envidiando sus virtudes; preocupándonos mas bien un poquito por sus problemas.
Después de todo lo que hemos pasado…
Esta Navidad, es una buena oportunidad.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

martes, 1 de diciembre de 2020

La calma como respuesta

 

No estamos en el mejor momento para hablar de calma y por eso mismo tenemos que hablar de ello.
Llevamos mucho tiempo echando un pulso a la naturaleza, a los demás, a las situaciones de cada día y forzando, así, las leyes naturales del razonable funcionamiento vital.
Hemos estado instalados en el “todo vale” con tal de conseguir lo que quiero o necesito. Nos hemos saltado millones de líneas rojas hasta no ver que tienen color. Hemos dejado muchos cadáveres como rastro sin importarnos que todos somos uno y que a quienes hacemos daño transforman su energía por otra más densa que lleva dentro ira, rencor, odio y cualquier sentimiento dañino que revertirá a su fuente.
La vida ha dicho “basta”. Y hemos tenido que parar o casi. Hay un poderoso mensaje en los acontecimientos que estamos viviendo. Una invitación a la calma. Un llamamiento a los sentimientos puros y a entender, de una vez, que los derechos de unos tienen el límite en las libertades de los demás.
Tenemos más tiempo; eso que nunca teníamos. Podemos usarlo bien.
Quedarse asolas con uno mismo, sin la necesidad compulsiva de tener a alguien al otro lado del teléfono o del asiento en un bar para validar nuestro poder. Un poder que debe venir de dentro y reposar ahí. Un poder que debe erigirse en base a sentimientos limpios y emociones puras. Un poder que no dañe y sí construya. Un poder alejado del arrebato de romper todo a su paso para despejar su propio camino a costa de lo que sea.
Tenemos la oportunidad de adentrarnos en la calma. De probar su excelencia. De ir de su mano a todos los sitios y saber parar a tiempo cuando sea necesario.
Tal vez, todo este cambio podamos usarlo bien e iniciar una nueva etapa en la que nuestros objetivos no perjudiquen a nada vivo y nuestras acciones sean siempre puentes y pilares de lo mejor.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

domingo, 22 de noviembre de 2020

Decía Facundo Cabral...


 "La vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.
No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
No hay muerte… hay mudanza.
Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuelo y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

•Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas:
Si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)… y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

•No estás deprimido, estás desocupado.
Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas.
Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.
Da sin medida y te darán sin medida.
Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas.

•El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso.
Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?.
“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír”

Facundo Cabral.

Publicado por JEAC.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

El Juez justo

 

Un rey argelino llamado Bauakas quiso averiguar si era cierto o no, como le habían dicho, que en una de sus ciudades vivía un juez justo que podía discernir la verdad en el acto, y que ningún pillo había podido engañarle nunca. Bauakas cambió su ropa por la de un mercader y fue a caballo a la ciudad donde vivía el juez.

A la entrada de la ciudad, un lisiado se acercó al rey y le pidió limosna. Bauakas le dio dinero e iba a seguir su camino, pero el tullido se aferró a su ropaje.
 — ¿Qué deseas? -preguntó el rey- ¿No te he dado dinero?
 — Me diste una limosna -dijo el lisiado- ahora hazme un favor. Déjame montar contigo hasta la plaza principal, ya que de otro modo los caballos y camellos pueden pisotearme. Bauakas sentó al lisiado detrás de él sobre el caballo y lo llevó hasta la plaza. Allí detuvo su caballo, pero el lisiado no quiso bajarse.
 — Hemos llegado a la plaza, ¿por qué no te bajas? -preguntó Bauakas.
 — ¿Por qué tengo que hacerlo? -contestó el mendigo-. Este caballo es mío. Si no quieres devolvérmelo, tendremos que ir a juicio.
Al oír su disputa, la gente se arremolinó alrededor de ellos gritando:
 — ¡Id al juez! ¡Él juzgará!

Bauakas y el lisiado fueron al juez. Había más gente ante el tribunal y el juez llamaba a cada uno por turno. Antes de llegar a Bauakas y al lisiado, escuchó a un estudiante y a un campesino.
Habían ido al tribunal a causa de una mujer: el campesino decía que era su esposa y el estudiante decía que era la suya. El juez escuchó a los dos, permaneció en silencio durante un momento, y luego dijo:
 — Dejad a la mujer aquí conmigo y volved mañana.

Cuando se hubieron ido, un carnicero y un mercader de aceite se presentaron ante el juez. El carnicero estaba manchado de sangre y el mercader de aceite. El carnicero llevaba unas monedas en la mano y el mercader de aceite se agarraba a la mano del carnicero.
 — Estaba comprando aceite a este hombre -dijo el carnicero- y, cuando cogí mi bolsa para pagarle, me cogió la mano e intentó quitarme todo el dinero. Por eso hemos venido ante ti; yo sujetando mi bolsa y él sujetando mi mano. Pero el dinero es mío y él es un ladrón.
A continuación habló el mercader de aceite:
 — Eso no es verdad -dijo-. El carnicero vino a comprarme aceite y después de llenarle un jarro, me pidió que le cambiara una pieza de oro. Cuando saqué mi dinero y lo puse en el mostrador, él lo cogió e intentó huir. Lo agarré de la mano, como ves y lo he traído ante ti.
El juez permaneció en silencio durante un momento, luego dijo:
 — Dejad el dinero aquí conmigo y volved mañana.

Cuando llegó su turno, Bauakas contó lo que había sucedido. El juez lo escuchó y después pidió al mendigo que hablara.
 — Todo lo que ha dicho es falso -dijo el mendigo-. Él estaba sentado en el suelo y yo iba a caballo por la ciudad, cuando me pidió que lo llevase. Lo monté en mi caballo y lo llevé a donde quería ir. Pero, cuando llegamos allí, no quiso bajarse y dijo que el caballo era suyo, lo cual no es
cierto.
El juez pensó un momento, luego dijo:
 — Dejad el caballo conmigo y volved mañana.

Al día siguiente, fue mucha gente al tribunal a escuchar las sentencias del juez.

Primero vinieron el estudiante y el campesino.
 — Toma tu esposa -dijo el juez al estudiante- y el campesino recibirá cincuenta latigazos.
El estudiante tomó a su mujer y el campesino recibió su castigo.

Después, el juez llamó al carnicero.
 — El dinero es tuyo -le dijo. Y señalando al mercader de aceite, dijo:
 — Dadle cincuenta latigazos.

A continuación llamó a Bauakas y al lisiado.
 — ¿Reconocerías tu caballo entre otros veinte? -preguntó a Bauakas.
 — Sí -respondió.
 — ¿Y tú? -preguntó al mendigo.
 — También -dijo el lisiado.
 — Ven conmigo -dijo el juez a Bauakas.
Fueron al establo. Bauakas señaló inmediatamente a su caballo entre los otros veinte. Luego el juez llamó al lisiado al establo y le dijo que señalara el caballo. El mendigo también reconoció el caballo y lo señaló. El juez volvió a su asiento.
 — Coge el caballo, es tuyo -dijo a Bauakas- Dad al mendigo cincuenta latigazos.

Cuando el juez salió del tribunal y se fue a su casa, Bauakas le siguió.
 — ¿Qué quieres? -le preguntó el juez-. ¿No estás satisfecho con mi sentencia?
— Estoy satisfecho -dijo Bauakas-. Pero me gustaría saber cómo supiste que la mujer era del estudiante, el dinero del carnicero y que el caballo era mío y no del mendigo.

 — De este modo averigüé lo de la mujer: por la mañana la mandé llamar y le dije: «¡Por favor, llena mi tintero!» Ella cogió el tintero, lo lavó rápida y hábilmente y lo llenó de tinta; por lo tanto, era una tarea a la que ella estaba acostumbrada. Si hubiera sido la mujer del campesino, no
hubiera sabido cómo hacerlo. Esto me demostró que el estudiante estaba diciendo la verdad.

Y de esta manera supe lo del dinero: lo puse en una taza llena de agua, y por la mañana miré si había subido a la superficie algo de aceite. Si el dinero hubiera pertenecido al mercader de aceite, se hubiera ensuciado con sus manos grasientas. No había aceite en el agua, por lo tanto, el carnicero decía la verdad.

Fue más difícil descubrir lo del caballo. El tullido lo reconoció entre otros veinte, igual que tú. Sin embargo, yo no os llevé al establo para ver cuál de los dos conocía al caballo, sino para ver cuál de los dos era reconocido por el caballo. Cuando te acercaste, volvió su cabeza y estiró el cuello hacia ti; pero cuando el lisiado lo tocó, echó hacia atrás sus orejas y levantó una pata. Por lo tanto supe que tú eras el auténtico dueño del caballo.

Entonces, Bauakas dijo al juez:
 — No soy un mercader sino el rey Bauakas. Vine aquí para ver si lo que se decía sobre ti era verdad. Ahora veo que eres un juez sabio. Pídeme lo que quieras y te lo daré como recompensa.
 — No necesito recompensa, -respondió el juez-. Estoy contento de que mi rey me haya elogiado.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Comprender a los otros


 En mi opinión, estar atento a la vida -en general- y a la vida personal, aporta situaciones, reflexiones y vivencias que de otro modo no se darían.

La atención es imprescindible en esto de VIVIR.
Si se profundiza, uno llegará a darse cuenta de lo despistado que es en este asunto de VIVIR, de lo desatento que está, y de cuánto se pierde por eso; uno se dice a menudo “¡cómo no me he dado cuenta antes!”, o no pone palabras pero se queda con cara de alelado ante algunos delos descubrimientos.
Una de las cosas que más me están sorprendiendo últimamente es el hecho de que me fijo en las personas como no había hecho nunca. Llevo toda mi vida tratando con muchísimas personas y hasta hace poco tiempo no veía nada más que una cara y un cuerpo, alguien que sólo tomaba existencia el tiempo que estaba conmigo y nada más después. Debo confesar, avergonzado, que muy pocas veces me paré a pensar qué había detrás de esa cara en la queme centraba, qué era de su vida el resto del tiempo, cómo era su día a día, cuáles sus inquietudes, qué le motivaba o cuáles eran sus miedos más profundos y sus secretos más secretos.
Pocas veces me permití sentirme en otra piel, meterme en sus zapatos, imaginar sus noches y sus preocupaciones, las cosas que hacían cuando no estaba conmigo, o cómo daban vueltas y vueltas en la cama porque un problema no les dejaba dormir exigiéndoles una solución que no eran capaces de encontrar.
Y no imaginé cómo estarían sus corazones de cicatrices, cuántas lágrimas llevarían acumuladas, o cómo sería de trágico el día que hacían cuentas con su pasado y éste les exponían todas sus reclamaciones. O vivir en una desesperación sin una esperanza con la que consolarla. O su desolación.
Han tenido que pasar muchos años de vida para llegar –con mucho retraso- a este momento en que sí soy capaz de ver más allá de lo visible, en que soy capaz de empatizar y dolerme con su dolor y estremecerme con sus cosas y abrazar sus sufrimientos como si fuesen los míos.
Comprender es “encontrar justificados o naturales los actos o los sentimientos de otros”. Para conseguir eso es muy interesante usar la empatía, que es “la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos”. Ahora les comprendo y siento empatía.
Identificar es “hacer que dos cosas se consideren como una misma”, dicho de otro modo es“ser idéntico al otro”. Ahora me identifico.
O sea, es pensar como el otro, sentir como el otro, entrar en el otro y ser como es él, y no quedarse en el espectador externo que se permite juzgar desde su piel sin entrar en la otra, sin entender que si él fuese el otro y hubiese tenido su misma infancia y su misma educación, sus mismos miedos y experiencias, sus mismas circunstancias y frustraciones, sería exactamente igual que el otro y haría exactamente lo mismo.

Comprender es, también, “contener, incluir en sí alguna cosa”. Si comprendo a alguien lo meto dentro de mí, pasa a formar parte de mí, y eso me capacita para sentir una inmensa y notable empatía, para llorar sus mismas lágrimas y sentir sus temblores. Y ese es el modo de integrar que el otro es un Ser Humano, como lo es uno mismo; que el otro puede tener el sufrimiento ardiendo de tanto usarlo, que sus piernas a veces no quieren moverle, o que la noche sea su enemiga.
Comprender es “entender, alcanzar, penetrar”. Salirse de los juicios o prejuicios, mirar con mirada nueva, no ver desde la distancia que permite no contaminarse de la otra persona sino penetrar para saber y sentir con perfección el punto de vista o de estancamiento o de dolor del otro.
Es conocer su ánimo, su pensar, sus motivos y razones, ver más allá de lo que muestra y de lo que parece. Y es la única forma de saber, de verdad, quién es el otro.
Sólo después de integrar todo lo anterior uno puede entender de un modo nuevo y distinto a cada persona que tiene enfrente, a cada persona que hace algo que le resulta incomprensible o que actúa de un modo distinto de como lo haría uno mismo. Después de esto uno amplía su campo de comprensión, se hace más abierto y más noble, más fraternal y amable.
Y por todo ello, se gusta más a sí mismo.
Te dejo con tus reflexiones…

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Discúlpeme pero no

 

Discúlpeme pero NO.
No me hace falta una moda para mi identidad,
me visto de sincero y no me queda tan mal,
y traigo a la medida mi autenticidad.

Discúlpeme pero NO.
No me hace falta el dinero para saber quien soy,
soy libre como el viento y eso me hace feliz; muy feliz. ¿Qué, a usted no?

Discúlpeme pero NO.
No me hace falta una regla para con Dios hablar,
somos muy amigos y nos gusta variar,
y nos da buen resultado la sinceridad.

Discúlpeme pero NO.
No me hace falta un permiso para ponerme a amar,
de eso sí me sobra y lo quiero entregar
sin calcular y sin esperar.

Los hombres se complican mucho
uniendo tonterías en una verdad,
a todo ponen condiciones
y ya nadie es libre si quiere amar.

Levanta tus alas, vuela,
date cuenta de que todo es vanidad,
y lucha por tu dignidad.

Discúlpeme pero NO.
No me hace falta una prueba de virilidad, el tiempo me ha enseñado
que un hombre es aquel que se conquista y saber ser fiel.

Discúlpeme pero NO.
No me hace falta un aplauso para sentirme bien...
sólo aquel que es inseguro necesita disfrazar
con un montón de halagos su inseguridad.

Discúlpeme pero NO.
No me hacen falta fronteras, odio la división,
soy ciudadano del mundo... simplemente soy yo.

Si eso le molesta... discúlpeme por favor.

Martin Valverde

Publicado por JEAC.

lunes, 12 de octubre de 2020

Los Nadies


 Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano

Publicado por JEAC.

viernes, 2 de octubre de 2020

Gente falsa


 Respeto 

Las personas que son sinceras: respetan a todos
Las personas falsas: solo respetan a las personas que tienen poder

Cambiar
Las personas que son sinceras: no tratan de cambiar a las personas
Las personas falsas: tratan que las personas sean como ellos

Atención
Las personas que son sinceras: no buscan atención
Las personas falsas: se desesperan por atención

Logros
Las personas que son sinceras: no tienen la costumbre de alardear sus logros
Las personas falsas: presumen frecuentemente

Opinión
Las personas que son sinceras: expresan abiertamente sus opiniones
Las personas falsas: crean demasiados chismes

Compromiso
Las personas que son sinceras: hacen todo lo que este a su alcance para cumplir lo que prometen
Las personas falsas: son excelentes haciendo promesas, pero jamás las cumplen

Admirar
Las personas que son sinceras: admiran a otras personas y les gusta elogiarlas
Las personas falsas: acostumbrar criticar a los demás para verse ellos mejor

Amabilidad
Las personas que son sinceras: acostumbran ser amables con los demás y además ayudan siempre
Las personas falsas: suelen ser amables cuando quieren conseguir algo.

Autor desconocido.

Publicado por JEAC.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Tiempo y amigos

 

Desde la infancia las personas buscan crear lazos con otros individuos, pero con el paso del tiempo dicho grupo de amistades se reduce a un círculo íntimo.

El tiempo es un factor fundamental al momento de poner a prueba y analizar la sinceridad y autenticidad de las relaciones de amistad y afecto que una persona posee.

Esto se debe a que por naturaleza, el ser humano es un individuo sociable por lo que busca formar lazos de amistad con una gran cantidad de personas. Y aunque inicialmente pueda lograr un increíble número de conocidos, muy pocos permanecen como amigos de confianza.

Para ello no existe mejor juez que el paso del tiempo, dado que obliga a las personas a demostrar su verdadera actitud, personalidad y comportamiento. Especialmente cuando la otra persona experimenta situaciones de dolor o conflicto, ya que ahí es donde se demuestran quienes son los verdaderos amigos.

El tiempo te permite reconocer a tus verdaderos amigos

Esto conlleva a que con el paso de los años, las personas reduzcan de forma significativa el número de amigos y de personas cercanas. Debido a que experimentan el rompimiento y separación de algunos lazos de amistad que antiguamente consideraba irrompibles y para toda la vida.

Desde la infancia hasta el inicio de la adultez, muchas personas buscan el confort en contar con un gran grupo de “amistades”. Con quienes planifican salidas frecuentes y actividades recreativas, donde la diversión y las risas son los protagonistas.

Sin embargo, el paso del tiempo es inevitable y consigo trae el incremento de las responsabilidades, obligaciones y la necesaria madurez de la adultez. La cual normalmente causa un cambio en el orden de prioridades de tu vida, al tener otras necesidades individuales y grupales que no se centran en la diversión únicamente.

Es por ello que con el tiempo, las personas tienden a separarse de sus antiguos grupos de amistades si estos ya no comparten su visión de la vida o intereses. De esta forma un individuo se despide de las relaciones que no aportan ningún beneficio para sí, mientras que cuida, protege y aprecia a quienes permanecen a su lado.

Esto conlleva a que las personas desarrollen un vínculo más profundo y más intenso con el pequeño grupo de amigos que permanecen en su vida con el paso del tiempo. Sin darle mayor importancia al número restante, sino al valor, aprecio, sinceridad y honestidad que dichos vínculos poseen.

De esta forma una persona gracias al paso del tiempo, logra descubrir y reconocer a ese pequeño grupo de personas que realmente poseen valor en su vida. Brindándoles su atención, afecto, cariño, compromiso y lealtad, ya que se tratan de amigos reales en los que puedes confiar incluso con los ojos cerrados.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

El odio

 

Hermosa reflexión de Víctor Heredia que nos concierne a todos y es para pensar especialmente en esta época de virus y elecciones.

EL odio (Víctor Heredia cantautor Argentino)

Hay gente que tiene odio como quien tiene un perro.
un pez u otra mascota.
Lo han guardado profundo, al fondo, en sus mochilas,
debajo de la almohada, dentro de sus colchones.
Y tienen tanto que andan con su crueldad a cuestas
destilando el veneno que pulula en sus venas
como un río de sangre, una espesa gangrena.
Generalmente, vean, son pobres ignorantes,
imbéciles que asumen que la verdad es eso que dicen en la tele,
que replican los diarios, que inventan en la radio.
Loritos escudados en el dudoso imperio de las redes sociales,
diciendo estupideces sobre la vida de otros,
asumiéndose jueces, fiscales indolentes.
De verdad, me dan pena,
porque no saben nada del dolor ni del hambre.
Tienen un odio abyecto que les nubla el sentido
y anula lo poquito de humanos que les queda.
Acusan a mansalva a quienes
damos pruebas de amor por
los derechos que también los incluyen,
aunque no lo merezcan.
De mi han dicho de todo.
Y por tanto que he sido, según sus tristes lenguas,
soy un tipo al que habría que taparle la boca,
alambrarle las manos para que ya no cante,
para que ya no explique que la flor es la vida
y que el hierro es el odio.
Solamente les digo que no vengo a quejarme,
vengo a desconsolarlos, a avisarles que pronto,
más temprano que tarde volverá nuestra aurora.
Entonces obtendremos lo que tanto les duele.
La humanidad que un día perdieron por ser torpes
les caerá con el peso que tienen las verdades.
Y se ahogarán en llanto, y morirán de angustia
al ver en sus espejos el mar de sus infiernos.
El odio es un engendro que tiene corta vida,
en cambio nuestro amor solidario, es eterno.


Publicado por JEAC.


miércoles, 2 de septiembre de 2020

La serpiente y el serrucho

 

Una serpiente entró en una carpintería mientras se arrastraba pasó por encima de un serrucho y se hirió un poco. Al instante ella se volvió y mordió el serrucho, y mordiendo el serrucho, se hirió gravemente en la boca.

Entonces, no comprendiendo lo que le estaba ocurriendo y pensando que el serrucho la atacaba, ella decidió enrollarse alrededor del serrucho para sofocarlo con todo su cuerpo, apretándolo con todas sus fuerzas, es así que, por desgracia, la serpiente acaba siendo muerta por el serrucho.

Moraleja

A veces reaccionamos en la cólera, pensando lastimar a los que nos hicieron daño, sin darnos cuenta que nos estamos hiriendo a nosotros mismos.

En la vida, a veces es mejor ignorar situaciones, personas y ofensas. Porque las consecuencias pueden ser irreversibles y catastróficas.

JESÚS enseñó a perdonar. Porque el dolor enferma el cuerpo y mata el alma.

UNA RESPUESTA SUAVE CALMA EL FUROR, UNA PALABRA HIRIENTE AUMENTA LA IRA.

PROVERBIOS 15,1

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.


martes, 25 de agosto de 2020

Bellísima oración

 


Esta oración es bellísima!!

Que tus despertares te despierten, y que al despertarte, el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del Sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque "solo" se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día , aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer, por el milagro de la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno.
Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus brazos, abracen.
Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer por la tarea satisfactoria realizada durante el día.
Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con tu vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio.
Y que no te creas más que nadie, porque, solo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante, que cada segundo de vida es un regalo, un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos acoge, nos abraza y nos bendice.

Autor desconocido.

Publicado por JEAC.




viernes, 14 de agosto de 2020

Comunista

 Perfecta definición…

Un militar me paró para hacerme un control por cuarentena, al ver mi foto de Allende respetuosamente me preguntó, si yo era comunista, yo le dije que no.

Después le pregunté: ¿A usted lo educa, lo viste, lo alimenta y lo jubila el estado? y me respondió que si.

Entonces yo le dije: Usted si es "comunista", yo no tengo esa suerte suya de ser "comunista", yo soy una desgraciada que tiene la obligación de tributar y pagar impuestos para que usted disfrute de un estado comunista perfecto.

Como puede ver vivimos en un mismo país que padece un sistema de Apartheid, es decir, que tiene dos estados diferentes. Usted vive en un estado comunista perfecto y yo vivo en un estado neoliberal salvaje donde todos me roban y tengo que pagar por todo !

Autor desconocido.

Publicado por JEAC.

jueves, 30 de julio de 2020

Adán


Cuando, en 1512, Miguel Ángel finalmente completó el fresco del techo de la capilla Sixtina, considerada una de las obras más famosas de la historia del arte, los cardenales responsables de revisar las obras pasaron horas mirando y admirando el magnífico fresco. Después del análisis, se encontraron con el maestro de las artes, Miguel Ángel y, sin ninguna vergüenza, dispararon:
¡RE-FA-ÇÇA!

El descontento, obviamente, no fue con todo el trabajo, sino con un detalle, aparentemente sin importancia. Miguel Ángel había diseñado el panel de la creación del hombre con los dedos de Dios y Adán, tocándose. Los sanadores exigieron que no hubiera contacto, pero que los dedos de ambos se mantuvieran separados y más: que el dedo de Dios siempre se estiraba al máximo, pero que el dedo de Adán tenía la última falange contraída. Un detalle simple pero con un significado sorprendente:
DIOS ESTÁ ALLÍ, PERO LA DECISIÓN DE BUSCARLO DEPENDE DEL HOMBRE.
Si quiere, estira su dedo, lo TOCARÁ, pero NO QUERIENDO, puede pasar toda la vida sin buscarlo.
La última falange del dedo contraído de Adán representa el libre albedrío.

Autor desconocido.


Publicado por JEAC.

sábado, 18 de julio de 2020

Aislamiento


-Maestro, cómo puedo enfrentar el aislamiento?

-Limpia tu casa. A fondo. En todos los rincones.
Incluso los que nunca tuviste ganas, el coraje y la paciencia de tocar.
Haz que tu casa sea brillante y cuidada. Quita el polvo, las telarañas, las impurezas. Incluso las más ocultas.
Tu casa te representa a ti mismo: si cuidas de ella, también te cuidas.

-Maestro pero el tiempo es largo.
Después de cuidar de mí a través de mi casa ¿cómo puedo vivir el aislamiento?

-Arregla lo que se puede arreglar y elimina lo que ya no necesitas.
Dedícate al remiendo, borda los arranques de tus pantalones, cose bien los bordes deshilachados de tus vestidos, restaura un mueble, repara todo lo que vale la pena reparar.
El resto, tíralo. Con gratitud.
Y con conciencia de que su ciclo ha terminado.
Arreglar y eliminar fuera de ti permite arreglar o eliminar lo que hay dentro de ti.

-Maestro ¿y luego qué?
Qué puedo hacer todo el tiempo solo?

-Siembra.
Incluso una semilla en un jarrón.
Cuida una planta, riégala todos los días, háblales, dale un nombre, quita las hojas secas y las malas hierbas que pueden asfixiarla y robarle energía vital preciosa.
Es una forma de cuidar tus semillas interiores, tus deseos, tus intenciones, tus ideales.

-Maestro ¿y si el vacío viene a visitarme?... ¿Si llegan el miedo a la enfermedad y a la muerte?

-Háblales.
Prepara la mesa para ellos también, reserva un lugar para cada uno de tus temores.
Invítales a cenar contigo. Y pregúntales por qué llegaron desde tan lejos hasta tu casa. Qué mensaje quieren traerte.
Qué quieren comunicarte.

-Maestro, no creo que pueda hacer esto...

-No es el aislamiento tu problema, sino el miedo a enfrentar tus dragones interiores. Esos que siempre quisiste alejar de ti. Ahora no puedes huir.
Míralos a los ojos, escúchalos y descubrirás que te pusieron contra la pared.
Te han aislado para poder hablar contigo.
Como las semillas que solo pueden brotar si están solas.

Autor desconocido

Publicado por JEAC.


miércoles, 15 de julio de 2020

Impacto y legado

Un día, cuando yo era pequeño, mi padre, que estaba traduciendo un dicho en sánscrito, compartió conmigo un pensamiento que nunca olvidaré. Me dijo: «Hijo, cuando naciste lloraste mientras el mundo se alegraba. Vive de manera que, cuando mueras, el mundo llore mientras tú te alegras». Vivimos en una era en la que hemos olvidado en qué consiste la vida. Mandamos sin dificultad a una persona a la luna, pero nos cuesta cruzar la calle para saludar a un nuevo vecino. Tenemos una tecnología que nos permite estar siempre conectados; sin embargo, en muchos sentidos, en ninguna otra época de la historia hemos estado tan desvinculados como ahora. Sabemos más que nunca, y al mismo tiempo menos que nunca, qué significa la verdadera grandeza... como seres humanos.

Fuente:  "Una inspiración para cada día"  de  Robin Sharma


Publicado por JEAC.

martes, 7 de julio de 2020

Breves reflexiones


Bebe agua donde la bebe tu caballo. Un caballo nunca tomaría agua mala.

Tiende tu cama donde el gato duerme plácidamente.

Come la fruta que ha sido tocada por una lombriz.

Sin miedo recoge los hongos sobre los que se posan los insectos.

Planta un árbol donde el topo escarba.

Construye tu casa donde las víboras toman el sol.

Cava un pozo donde los pájaros se esconden del calor.

Ve a dormir y levántate al mismo tiempo que las aves,
cosecharás los granos de oro de la vida.

Come más verde, tendrás piernas más fuertes y un corazón resistente, como el alma de los bosques.

Mira al cielo más seguido y habla menos, para que el silencio pueda entrar en tu corazón, y tu espíritu esté en calma y tu vida se llene de paz.

San Serafín de Sarov (1754 - 1833)


Publicado por JEAC.

lunes, 22 de junio de 2020

Nacido en 1900


Imagínate por un momento que hubieras nacido en el año 1900.

Cuando tienes 14 años comienza la Primera Guerra Mundial y termina cuando tienes 18 con un saldo de 22 millones de muertos.

Poco después aparece una pandemia mundial, la Gripe Española, matando a 50 millones de personas. Y tú estás vivo y con 20 años.

Cuando tienes 29 años sobrevives a la crisis económica mundial que comenzó con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York, ocasionando inflación, desempleo y hambruna.

Cuando tienes 33 años los Nazis llegan al poder.

Cuando tienes 39 años comienza la Segunda Guerra Mundial y termina cuando tienes 45 años con un saldo de 60 millones de muertos. En el Holocausto mueren 6 millones de judios.

Cuando tienes 52 años comienza la guerra de Corea.

Cuando tienes 64 años comienza la guerra de Vietnam y termina cuando tienes 75 años.

Un niño que nace en 1985 piensa que sus abuelos no tienen la menor idea de lo difícil que es la vida, pero ellos han sobrevivido a varias guerras y catástrofes.
Hoy nos encontramos con todas las comodidades en un mundo nuevo, en medio de una nueva pandemia.
La gente se queja porque por varias semanas se deben quedar confinados en sus casas, tienen electricidad, celular, comida, agua caliente y un techo seguro sobre sus cabezas. Nada de eso existía en otros tiempos. Pero la humanidad sobrevivió esas circunstancias y nunca perdieron su alegría de vivir.
Hoy nos quejamos porque tenemos que usar tapabocas para entrar a los supermercados.
Un pequeño cambio en nuestra perspectiva puede obrar milagros. Vamos a agradecer tu y yo que estamos vivos y vamos a hacer todo lo necesario para protegernos y ayudarnos mutuamente.
Pienso que este mensaje debería llegar a todos, y si eres de la misma opinión, ayúdame a divulgarlo.

Gracias por existir.

Autor desconocido.


Publicado por JEAC.

domingo, 31 de mayo de 2020

¡Águilas!


Nunca dejamos de aprender, incluso hoy que estás leyendo esto, recibirás una gran lección de las águilas:
La razón por la cual el águila construye su nido con hierbas, plumas y espinas, es muy sencilla.
Cuando el aguilucho ha llegado a cierta edad y tiene condiciones para valerse por sí mismo, la madre saca del nido las plumas y las hierbas, de modo que solo quedan las espinas para que incomoden a la criatura.
El aguilucho ya no tiene confort, entonces las espinas le obligan a buscar una mejor casa. Ahí entra el águila madre: desde determinado punto de altura lanza a su hijo y empieza a enseñarle a volar. Lo arroja, el aguilucho extiende las alas, pero todavía no puede sostener el aleteo, el viento le gana, y empieza a caer.
La madre lo observa y desciende a su rescate; lo toma con las patas, nuevamente lo sube y repite la operación: lo vuelve a lanzar. Y así, hasta que la criatura aprenda.
Una vez que aprende ya está apto para emprender su propio rumbo.
Las águilas no apañan la dependencia, de ninguna forma.
Las águilas no mantienen a hijos ociosos, o vuelas o vuelas.
¡Para triunfar en la vida hay que tener características de águila!
El mejor regalo de los padres para sus hijos, es un poco de su tiempo cada día.
Porque las horas que te dedicarás a ver su comportamiento, a enseñarles con el ejemplo, a reír con ellos, serán  claves en su desarrollo, ese tiempo invertido en educarlos, será vital para el adulto que será mañana, para el hombre o la mujer que salga a enfrentar la vida con sus mejores armas, y poderosos valores.

Recuerda: Los mejores regalos que puedes dar a tus hijos , son las raíces de la responsabilidad y las alas de la independencia.

Autor desconocido.


Publicado por JEAC.

martes, 19 de mayo de 2020

¡Miedo!


Un comerciante se encuentra con la plaga en su camino. El mira la plaga alarmado y le pregunta:
" A dónde vas?".
"A Bagdad".
" Cuántas personas matarás?" pregunta el comerciante otra vez.
"No muchas, sólo 5000 personas", responde la plaga.
El tiempo pasa y el comerciante se encuentra con la plaga de nuevo en su camino. Ya había oído que 60.000 personas habían muerto en Bagdad a causa de la plaga.
" Me dijiste que matarías a 5000 personas! Sin embargo, mataste 60.000 vidas ", enojado le dice a la plaga.
La plaga le responde con calma y seguro:
" Maté a 5000 personas. Los demás murieron de miedo ' '.

PROTEGE TU SALUD MENTAL Y SALUD FÍSICA DEL CUERPO!
NO TE OLVIDES QUE UN ESTADO PSÍQUICO INESTABLE AFECTA TODO EL SISTEMA INMUNOLÓGICO DEL CUERPO!"   Dejar de postear  "INFORMACION FALSA"  NOS AFECTA....SE CONCIENTE...QUEDÁNDOSE EN CASA!

Dr. Fahem Yunus.

Publicado por JEAC.


martes, 12 de mayo de 2020

El poema eres tú


Interesantes, básicas y útiles reflexiones excelentes para compartir.

1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar.
El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.'

Deepak Chopra (Nueva Delhi, 1947, médico y escritor, Premio Nobel de Física/1988)


Publicado por JEAC.

sábado, 2 de mayo de 2020

Inmunidad espiritual

La idea de enfermedad está recibiendo mucha atención en todo el mundo. Millones de personas toman diariamente todo tipo de precauciones para evitar contraer o propagar un virus. Lavarse las manos, cubrirse la boca y evitar las reuniones públicas se están volviendo comunes.
Aislarse saberse y considerarse separado, vulnerable, pequeño.
Defenderse contra la enfermedad bordea la histeria colectiva.
Defendernos, nos debilita, estar en contra de algo se vuelve en nuestra contra
Hay un virus que ha infectado a la mayoría de las personas y está causando muchos más problemas que el que se quiere e vitar:  el virus del miedo. Cuando caemos en el miedo, disminuimos nuestra inmunidad ante a las enfermedades y sus efectos. El miedo y el bienestar operan en dos frecuencias completamente diferentes, cada una con resultados muy diferentes. No puedes tener miedo y bienestar al mismo tiempo. Es uno u otro.
El Amor sin miedo, ser traduce en bienestar, el miedo empequeñece el amor, la compasión, la unicidad y la sabiduría no dual.
La mejor solución para acabar con los efectos del virus es siempre y en cualquier circunstancia:  dejar de tener miedo. 
Un curso de milagros nos dice que la curación es más una función de la mente que del cuerpo; que nada fuera de nosotros puede hacernos daño; que como seres espirituales somos completos y empoderados, independientemente de lo que nos muestran los sentidos físicos.
Cuando nuestra mente está bien, nuestro cuerpo está bien. Si bien muchas agencias de salud están diciéndoles a las personas cómo evitar contraer el virus, pocas abordan las creencias, actitudes e intenciones como elementos vitales de la inmunidad y el bienestar.
Numerosos estudios científicos demuestran prácticas como la meditación, la oración, la afirmación y la visualización mejoran significativamente nuestra inmunidad a las enfermedades y nos mantienen saludables.
No estoy sugiriendo que no se preste atención a las prácticas de salud prescritas por médicos y agencias.
Funcionan y harán la diferencia si crees en ellas. Cuídate como consideres apropiado. Recuerda que serás curado según tu creencia.
Al mismo tiempo, estate atento para no caer en el miedo.
Cuando la voz del miedo habla alto, la voz del amor debe hablar más alto para que la escuches por sobre las demás.
Replantéate el virus como una oportunidad de vivir las verdades espirituales que has aprendido.
Este es nuestro momento para manifestar nuestra Seidad. Esa que no puede verse amenazada por nada aparentemente externo.
La enfermedad no es la voluntad de Dios. La curación lo es.
La curación de la idea de que somos vulnerables, de que estamos separados, de que podemos ser amenazados y dejar de SER.
Cuando nos establecemos firmemente en nuestra identidad espiritual, desarrollamos una inmunidad espiritual que ninguna enfermedad puede tocar.
Gracias. Gracias. Gracias.

Tahíta


Publicado por JEAC.

lunes, 20 de abril de 2020

Empatia viral


"Y así un día se llenó el mundo con la nefasta promesa de un apocalipsis viral y de pronto las fronteras que se defendieron con guerras se quebraron con gotitas de saliva, hubo equidad en el contagio que se repartía igual para ricos y pobres, las potencias que se sentían infalibles vieron cómo se puede caer ante un beso, ante un abrazo.
Y nos dimos cuenta de lo que era y no importante, y entonces una enfermera se volvió más indispensable que un futbolista, y un hospital se hizo más urgente que un misil. Se apagaron luces en estadios, se detuvieron los conciertos los rodajes de las películas, las misas y los encuentros masivos y entonces en el mundo hubo tiempo para la reflexión a solas, y para esperar en casa que lleguen todos y para reunirse frente a fogatas, mesas, mecedoras, hamacas y contar cuentos que estuvieron a punto de ser olvidados.
Tres gotitas de mocos en el aire, nos ha puesto a cuidar ancianos, a valorar la ciencia por encima de la economía, nos ha dicho que no solo los indigentes traen pestes, que nuestra pirámide de valores estaba invertida, que la vida siempre fue primero y que las otras cosas eran accesorios.
No hay un lugar seguro, en la mente de todos nos caben todos y empezamos a desearle el bien al vecino, necesitamos que se mantenga seguro, necesitamos que no se enferme, que viva mucho, que sea feliz y junto a una paranoia hervida en desinfectante nos damos cuenta que, si yo tengo agua y el de más allá no, mi vida está en riesgo.
Volvimos a la ser aldea, la solidaridad se tiñe de miedo y a riesgo de perdernos en el aislamiento, existe una sola alternativa: ser mejores juntos.
Si todo sale bien, todo cambiará para siempre. Las miradas serán nuestro saludo y reservaremos el beso solo para quien ya tenga nuestro corazón; cuando todos los mapas se tiñan de rojo con la presencia del que corona, las fronteras no serán necesarias y el tránsito de quienes vienen a dar esperanzas será bien recibido bajo cualquier idioma y debajo de cualquier color de piel, dejará de importar si no entendía tu forma de vida, si tu fe no era la mía, bastará que te anime a extender tu mano cuando nadie más lo quiera hacer.
Puede ser, solo es una posibilidad, que este virus nos haga más humanos y de un diluvio atroz surja un pacto nuevo, con una rama de olivo desde donde empezará de cero".

Edna Rueda Abrahams


Publicado por JEAC.

viernes, 3 de abril de 2020

20 Evidencias de la Pandemia


1. Estados Unidos dejó de ser el país líder.
2. China ganó la 3ra guerra mundial sin disparar ni un misil y nadie se dio cuenta.
3. Vladimir Putin es un visionario.
4. A las malas se puede hacer mucho por el planeta y la humanidad.
5. El personal de salud vale más que un futbolista.
6. El petróleo no vale nada en una sociedad sin consumo.
7. La prevención salva más vidas, que el actuar a último momento.
8. Los niños ocupan un lugar privilegiado para la naturaleza.
9. La muerte no distingue raza ni estrato social.
10. El trabajador de la salud está solo, abandonado y olvidado. Y aún así, nunca baja la guardia.
11. NO estamos preparados para una pandemia.
12. El ser humano es oportunista y despreciable sin importar su posición económica o social al subir precios de las cosas básicas y necesarias.
13. Los niños de ahora no saben jugar sin internet o tv.
14. Las redes sociales nos acercan, pero también son el medio para crear caos.
15. El papel higiénico es más importante que la comida.
16. El planeta se regenera rápidamente sin humanos.
17. Los humanos somos el verdadero VIRUS del planeta.
18. Ya sabemos que sienten los animales en los zoológicos.
19. Comenzamos a apreciar el gran gesto de confianza que significa dar un apretón de manos.
20. Y los animales sin humanos comienzan a recuperar su espacio.

Tomado de la web.


Publicado por JEAC.

viernes, 27 de marzo de 2020

¿Qué quiere decirnos una crisis?

Estamos en tiempos de crisis. Crisis de valores, económica, de relaciones y hasta propia. Es un momento extraño donde todo lo que era o parecía estable se tambalea.
Estamos sobre arenas movedizas, en aguas turbias, en pantanos farragosos. Y ahí, en el medio de la angustia que genera no saber dónde pisas, esperamos que algo suceda y que la vida vuelva a ser lo que era.



Dicen que las crisis son buenas, que nos ayudan a crecer, que todo se recoloca después y lo hace mejor, que aparecen nuevas oportunidades y que la vida renace tras su paso. Pero en realidad, no lo sentimos así. No al menos durante el transcurso de lo que dura y tampoco después en mucho tiempo.
Hay que estar preparados para lo malo y para lo peor. ¿Cómo se prepara uno para la desgracia?¿o para la muerte?¿o para la pérdida del tipo que sea?. Es harto complicado.
Cuando todo parece estar instalado en el caos, cuando todo se derrumba hay que mantener la calma a pesar del sufrimiento, porque lo que ha de pasar pasará de igual forma y solamente una actitud libre de expectativas y con capacidad de aceptación puede salvarnos de nuestro
propio miedo.
Este virus, que parece gustarle estar entre nosotros, posiblemente traiga un mensaje. Limitar la frenética actividad que el mundo lleva. Nos dice que paremos, que tratemos de protegernos, de no exponernos tanto y luego, cuando hayamos hecho caso a su SOS volverá a dejarnos solos para ver qué hemos hecho con la calma.
Aprovechemos esta ocasión para estar con nosotros mismos.
La experiencia traerá sus bondades también.

Marta Vincent.


Publicado por JEAC.

jueves, 12 de marzo de 2020

El antídoto que buscamos


El antídoto que buscamos - Otra mirada hacia "El virus".
Cada acontecer de nuestra vida, desde donde yo lo comprendo, alberga un profundo ofrecimiento: recordar lo que somos de verdad. En lugar de identificarnos con lo que sucede, sintiéndonos víctimas impotentes, intentando arreglarlo para que no nos perturbe (es la dinámica del temor), atrevernos a explorar una nueva posibilidad: mirar todo el panorama desde una perspectiva mayor, espaciosa y profundamente amorosa (la consciencia).

Estamos viviendo unos momentos en los que el miedo se propaga desmedidamente en nuestras mentes y nuestros cuerpos, suscitado por ese famoso virus que parece ser su causa. Para protegernos de él se impone distanciarnos unos de otros, temer el acercamiento, evitar el contacto… La desconfianza genera más y más separación: quiere encerrarnos en nuestros hogares y, lo que es peor, en la cárcel de nuestras mentes. Inmovilizados y asustados, contenemos la respiración, perdemos el contacto con la vida sanadora y potente. La energía vital deja de fluir libre por nuestro cuerpo, generando debilidad y, por tanto, aumentando las posibilidades de contagio. El miedo, la creencia de que algo ahí fuera pueda hacernos daño, nos debilita y nos aliena aún más.

Sentirnos o creernos separados del Todo es la única causa del miedo, ese temor ancestral que hemos asumido al sentirnos aislados. En la consciencia de unidad, no hay nada que temer, pues nos sabemos amados y atendidos. Por tanto, el único antídoto contra el miedo no es intensificar las defensas o protegernos de sus aparentes causas externas, sino recuperar la consciencia de la unidad que somos. El amor, la no-separación, es lo único que puede disolver el virus del miedo, generador y sostenedor de todo este tinglado que contemplamos.

Mientras el virus físico parece incitarnos a separarnos de un universo que nos amenaza, el amor (la sustancia de ese universo) nos invita a unirnos radicalmente a la vida que somos. ¿Cómo? No estoy proponiendo lanzarnos a acciones imprudentes o exponernos sin sentido, claro que no. Igual que con cualquier otro tipo de gripe, nuestra inteligencia natural sabe cómo protegerse muy fácilmente cuando se da el caso, lo hemos hecho siempre.

 Vengamos más cerca, a un lugar mucho más accesible e íntimo: al temor que podemos sentir, expresándose en nuestro cuerpo, en nuestro respirar, en el latido de nuestro corazón, en la tensión de nuestros músculos... Todo ello está esperando una respuesta inmediata: amor, conexión, no-separación. Como niños asustados, la ansiedad y la preocupación buscan un Hogar donde sentirse acogidos, un espacio cálido en el que descansar. Buscan nuestro Corazón, la fuente serena que han olvidado.

No vayamos más lejos. Aquí, ahora, hagámonos sensibles a este palpitar, ofrezcamos nuestra empática escucha a estas angustiadas expresiones en el pecho y en el vientre. Envolvamos en la calidez de nuestro aliento estas áreas que se quedan por momentos entumecidas y heladas por el miedo.

 Descubramos el sol radiante que es nuestra esencia inundando con cada respiración esos rincones abandonados de nuestra existencia. No nos separemos de ellos yéndonos a pensar, distrayéndonos o enfocándonos en supuestas medidas de control que sólo refuerzan el temor. Contemplemos incluso a esos pensamientos asustadizos y controladores con una mirada comprensiva: surgen de una vieja mentalidad y, a su manera, tratan de protegernos, sin darse cuenta de que parten de una falsa premisa, la separación, que constantemente confirman. Odiarlos sólo los refuerza, pues su anhelo es también ser acogidos, volver al Hogar. Podemos contemplarlos con gratitud y dejar, simplemente de seguirlos.

Somos hijos de una gran Vida que todo lo acoge. Somos ella. Seamos, pues, ese Hogar que el miedo anhela. Creemos en nuestro Corazón un verdadero centro de acogida para todas las expresiones de ansiedad, inquietud o preocupación, ya vengan de nosotros mismos o de los demás. Honrémoslas, no las despreciemos. Más bien dejemos que nos traigan a recordar el Amor que somos. Practiquemos la no-separación, enfoquémonos en unirnos de los modos más creativos posibles, por mucho que aparentemente todo apunte a separarnos, a temernos, a aislarnos de nosotros mismos y de los demás.

Que la calidez de nuestro corazón disuelva las heladas barreras de una mente que, al haberle dado tanta credibilidad, provoca experiencias que parecen confirmar sus atemorizantes presupuestos.

Que esta experiencia que atravesamos, sea una oportunidad para intensificar la consciencia de unidad. Por muy llamativas que sean las informaciones e imágenes que nos llegan desde fuera, comencemos por nuestro mundo interno, el más abandonado y necesitado del abrazo del Amor, nuestra verdadera identidad. Las respuestas más lúcidas y serenas en torno a los asuntos prácticos, surgirán de ese abrazo.

 Dora Gil

Publicado por JEAC.