miércoles, 7 de diciembre de 2022

El sueño de la oruga

 

Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes:
– ¿Hacia dónde te diriges?, le preguntó.
Sin dejar de caminar, la oruga contestó:
– Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.
Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras su amigo se alejaba:
– ¡Debes estar loco!, ¿Cómo podrías llegar hasta aquel lugar?
– ¡Tú, una simple oruga!. Una piedra será para ti una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse.
La oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.
Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir de su sueño!
-¡No lo lograrás jamás! – le dijeron -, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.
Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar:
– Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió.
Todos los animales del valle por días fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal mas loco del pueblo.
Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió “por querer realizar un sueño irrealizable”.
Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una ADVERTENCIA PARA LOS ATREVIDOS. De pronto quedaron atónitos.
Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: UNA MARIPOSA.
No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.
“Todos se habían equivocado”. Si tienes un sueño, vive por él, intenta alcanzarlo, pon la vida en ello y si te das cuenta que no puedes, quizá necesites hacer un alto en el camino para pernoctar.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

domingo, 30 de octubre de 2022

Los Innombrables

 

Y entonces dijeron…
Inventémosles el trabajo.
Siglos pasarán, y no razonarán que el dinero obtenido por la renta de su tiempo, es el artificio impersonal que mantendrá vigente la esclavitud. Nosotros acumulemos el dinero, ellos pagarán sólo por desearlo.
Nada cambiará, así avance la tecnología o la civilización, porque han de rentar la mayor parte de su vida por la banal idea de obtener aquello que suponen, deben lograr.
Encarguémonos pues, de que ignoren que ocupan rentar, no su tiempo, sino el dinero que destinen para ese fin. Necesitarán una bestial determinación y salir de la trampa del "hoy merezco este bocado, y no mañana el pastel entero”. Porque no es la renta de su tiempo, sino la utilidad que les dejaría su dinero rentado; como se los hemos hecho por siglos nosotros.
Para cuando resuelvan que, no tiene más el que más trabaja, querrán despertar al resto.
Para entonces, ya se habrán jubilado…

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

martes, 11 de octubre de 2022

Plantando semillas

 

Un hombre entró en un local y vio a un señor en el mostrador. Maravillado con la belleza de el lugar, preguntó:
-Señor, que se vende aquí???
-Los dones de la vida. Le respondió el señor.
-Cuánto cuestan? volvió a preguntar
-No cuestan nada!!! Aquí todo es gratis!!!

El hombre contempló el local y vio que habían jarros de amor, frascos de fe, paquetes de esperanza, cajitas de salvación, mucha sabiduría, fardos de perdón, paquetes grandes de paz y muchos otros dones.

El hombre, maravillado con todo aquello, pidió:
-Por favor, quiero el mayor jarro de amor, todos los jarros de perdón y un frasco grande de fe, para mí, mis amigos y familia.
Entonces, el señor preparó todo y le entregó un pequeño paquetito que cabía en la palma de su mano.
Incrédulo, el hombre dijo:
-Pero, cómo puede estar aquí todo lo que pedí???
Sonriendo, el señor le respondió:
-En el Local de la vida no vendemos frutos! Sólo semillas!!! Plántelas!!!

Dependiendo de tu siembra será tu cosecha.
*Acabo de sembrar más semillas; te toca a ti continuar la siembra.*

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

lunes, 26 de septiembre de 2022

Parábola de uno mismo

 Hermosa canción de Alberto Cortez que cuenta el peregrinar por la vida del individuo común. Para meditarla y leerla muchas veces…



"Uno va subiendo la vida
de a cuatro los primeros escalones,
tiene todas las luces encendidas
y el corazón repleto de ilusiones.
 
Uno va quemando energías,
es joven, tiene fe y está seguro.
Soltándole la rienda a su osadía,
llegará sin retrasos el futuro.
 
Y uno sube, sube, sube,
flotando como un globo en el espacio,
los humos los confunde con las nubes,
subestimando a todos los de abajo.
 
Y uno sigue, sigue, sigue
sumando vanaglorias y ambiciones;
no sabe en realidad lo que persigue
y va de distorsión en distorsiones.
 
Uno es un montón de etiquetas,
es un escaparate, un decorado,
un simple personaje de opereta,
un fruto de consumo consumado.
 
Uno es una simple herramienta
que tiran cuando ya caen en desuso;
uno lo sabe pero no escarmienta,
sigue aferrado a la ilusión que puso.
 
Y uno piensa, piensa, piensa
que siempre seguirá en el candelero,
que nunca ha de vaciarse su despensa,
que queda mucha tinta en el tintero.
 
Y uno sigue, sigue, sigue
cautivo de su imagen, caminando.
El ego desbordado no concibe
que muchos otros vengan empujando.
 
Y uno va teniendo evidencias,
ya no recibe flores ni palmadas:
rechaza que empezó su decadencia,
que va por la escalera de bajada.
 
Uno alza su voz de protesta,
suplica por seguir estando a bordo
y duda, cuando nadie le contesta
si ha quedado mudo o si son sordos.
 
Y uno baja, baja, baja,
no quiere, por orgullo, lamentarse
que ya no es quien baraja la baraja
ni se ha guardado un as para jugarse.
 
Y uno baja, baja, baja,
desciende lentamente hacia el olvido;
hay algo en su balance que no encaja,
lo que ha querido ser y que no ha sido.
 
Uno queda solo en la mesa
migando su pasado amargamente,
le cuesta confesar que ha sido presa
de un canto de sirenas permanente.
 
Y uno es una isla desierta,
un médano en el mar, un espejismo
empieza por abrir todas las puertas
y termina a solas con sí mismo."

Publicado por JEAC. 


lunes, 12 de septiembre de 2022

Anciana astuta

 

Una simpática señora de tercera edad decidió regalarse para su cumpleaños una noche en uno de los hoteles más caros de la ciudad.
La mañana siguiente se acercó a pagar la cuenta, el recepcionista le entregó una factura de... 100.000 pesos!!
Ella explotó de ira y exigió saber por qué la cuenta era tan alta. "Es un buen hotel pero las habitaciones no valen 100.000 pesos por pasar una noche".
El empleado le dijo que 100.000 pesos era la "tarifa estándar", ella pidió hablar con el gerente.
El gerente apareció y dijo:
-- "El hotel tiene una piscina y un gran centro de conferencias, que están disponibles para su uso.
 "Pero yo no los usé", dijo la señora.
-- "Bueno, ellos están aquí, y usted pudo usarlos", explicó el gerente.
Luego pasó a explicar que ella también podría haber visto uno de los espectáculos internacionales del hotel por lo cual es famoso. "Los mejores artistas internacionales se presentan aquí", dijo el gerente.
"Pero yo no fui a ninguno de esos shows".
-- "Bueno, nosotros los tenemos, y usted los hubiera podido ver", contestó el gerente.
El gerente no se inmutó, por lo que la viejita decidió pagar con un cheque y se lo entregó.
El gerente se sorprendió cuando vio el cheque:
-- "Pero señora,,, este cheque sólo está hecho por 10.000 pesos."
 ''Eso es correcto. Yo le he descontado 90.000 pesos por acostarse conmigo...", respondió la anciana.
-- "¡¡¡Pero no lo hice!!!", exclamó el gerente muy sorprendido.
 "Bueno, pero... yo estaba aquí, y usted podría haberlo hecho...

Tomado de la red.

Publicado por JEAC.

viernes, 26 de agosto de 2022

La verdad y la mentira

 

"Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron.
-Buen día. Dijo la mentira.
-Buenos días. Contestó la verdad.
-Hermoso día. Dijo la mentira.
Entonces la verdad se asomó para ver si era cierto. Lo era.
-Hermoso día. Dijo entonces la verdad.
-Aún más hermoso está el lago. Dijo la mentira.
Entonces la verdad miró hacia el lago y vio que la mentira decía la verdad y asintió.
Corrió la mentira hacia el agua y dijo... -El agua está aún más hermosa. Nademos.
La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira.
Ambas se sacaron las ropas y nadaron tranquilas.
Un rato después salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdad y se fue.
La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira comenzó a caminar sin ropas y todos se horrorizaban al verla.
Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo."
Algún día la verdad saldrá del pozo para fustigar a los mentirosos.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

martes, 9 de agosto de 2022

La mariposa azul

 

Hace muchos años, un hombre enviudó y quedó a cargo de sus dos hijas. Él las cuidaba con el amor y cariño de un buen padre. Las niñas eran inteligentes y muy curiosas, nunca se cansaban de aprender. Cada día le hacían miles de preguntas a su padre y si bien él tenía algo de sabiduría y podía responderlas, algunas veces no era capaz de hacerlo y las niñas no podían satisfacer sus ansias de saber más.
El hombre resolvió enviarlas a vivir por un tiempo con un sabio anciano que sería capaz de resolver todas sus dudas. Las niñas se beneficiarían de la experiencia y aprenderían del sabio hombre. Lo que pasó después fue inesperado incluso para las niñas.
El anciano era capaz de responder todas las preguntas de las niñas y saciar todas sus ansias de conocimiento, pero aun así no estaban contentas. Las niñas le harían una pregunta tan difícil que ni siquiera el más sabio de todos los ancianos sería capaz de responderla. En su habitación, las niñas pensaron la pregunta perfecta y por la mañana se pusieron manos a la obra.
Una de las niñas fue al bosque al amanecer y al regresar le enseñó a su hermana lo que fue a buscar: una mariposa azul envuelta en un delantal para que no se escape. Se puso la mariposa en la mano y le explicó a su hermana cuál sería la pregunta. Le preguntaría al sabio si la mariposa en su mano estaba viva o muerta. “Si responde que está viva, apretaré la mano y la mataré. Si responde que está muerta, la dejaré libre”. Respondiera lo que respondiera, el anciano estaría equivocado y las niñas tendrían su victoria.
Llegado el momento, las hermanas le preguntaron al anciano si la mariposa en su mano estaba viva o estaba muerta. El sabio, sonriente y tranquilo, simplemente les respondió: “Depende de ti, ella está en tus manos”.

La leyenda de la mariposa azul es una metáfora que refleja el presente y el futuro de nuestras vidas. Más específicamente, trata de enseñarnos como el presente y el futuro de nuestras vidas está únicamente en nuestras manos y no depende de nadie más que de nosotros. El problema es que muchas personas se niegan a asumir responsabilidad por sus vidas.
Estas personas prefieren señalar a otros por sus errores o faltas porque asumir sus errores es un trabajo difícil y requiere de autoconocimiento y tiempo, algo que muchas personas no están dispuestas o no saben dar. El secreto está en saber que tomaremos decisiones acertadas y desacertadas, y lo importante es ver ambas como un proceso positivo de aprendizaje que nos hará crecer como personas.
Todos tenemos una mariposa azul y es nuestra vida. Tenemos la opción de aplastarla o dejarla libre. La decisión es completamente nuestro y no podemos responsabilizar a nadie más por ella. Responsabilizarnos por nuestros actos es parte de nuestra vida y algo que todos debemos asumir.

Tomado de la red

Publicado por JEAC.

miércoles, 27 de julio de 2022

La maleta del hombre que murió

 

Un hombre murió repentinamente, al darse cuenta que había fallecido
  -Dios le dijo:
Hijo es hora de irnos.
-El hombre asombrado contesto:
¿Tan pronto?
  Pero si aun tenía muchos planes...
-Lo siento, pero es el momento de tu partida.
-¿Que traes en esa maleta? Pregunto el hombre.
-Tus pertenencias, le respondió Dios.
-¿Mis pertenencias?
Traes todas mis cosas;
¿mi ropa y mi dinero?
-Dios le respondió:
Eso nunca te perteneció, eran de la vida.
-¿Traes mis recuerdos? -Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.
-¿Traes mis talentos?
  -Esos tampoco te pertenecieron, eran de las circunstancias.
-Traes a mis familiares y amigos?
  -Lo siento, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.
-¿Traes a mi mujer y a mis hijos?
-Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.
-¿Entonces traes mi cuerpo?
-No, jamás te perteneció, era de la tierra.
-Pero, ¿si traes mi alma?
-No, tampoco fue tuya, era mía.
Entonces; el hombre lleno de miedo le arrebato a Dios la maleta, y al abrirla, se dio cuenta que estaba vacía.
Con lagrimas de tristeza brotando de sus ojos el hombre dijo:
-O sea, ¿Nunca tuve nada ?
-Así es...
“Nunca tuviste nada y lo tuviste todo a la vez”
ya que Cada uno de los momentos que viviste fueron únicamente tuyos y sólo tuyos...
La vida está hecha de momentos, y jamás uno fue idéntico al otro.


Moraleja:
  Mientras estés con vida disfrútala plenamente en su totalidad, ya que nada de lo que crees que te pertenece es para siempre.
Vive el ahora y valora la vida.
No te olvides SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena.
Las cosas materiales
y todo lo demás por lo que luchaste se quedan aquí y no te podrás llevar nada,
solo te llevaras los buenos momentos que pasaste
en compañía de otros a lo largo de todas las etapas de tu vida.
Valora a quienes te estiman, ama a tus familiares y amigos....
Y hasta tus enemigos si es posible, ya que la vida
  es muy corta para desperdiciarla en odios y rencores.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

lunes, 11 de julio de 2022

Abrazar a un árbol

 



Abrazarte a un árbol si te encuentras sin energía es fantástico, mucha gente puede verte y te preguntaran porque lo haces, tu les dirás.❣❣❣
Nuestros antepasados buscaban un árbol para abrazar a su tronco, cuando se sentían angustiados, o cargados de problemas.
Por el tronco fluye la sabia que da energía directamente de la tierra.
En  las  técnicas orientales como el Chi‐ kung, hay una postura que se llama " abrazar el árbol". Esta posición estática alinea todos los huesos del modo más eficaz posible.
Para los occidentales puede parecer algo ridículo, sin embargo, cada ves más Naturópatas lo recomiendan.
Es una forma gratuita de sentirse en comunión con la naturaleza.
Cuando caminamos entre los árboles en un parque o un bosque, podemos llegar a sentir la energía que desprende.
Los celtas creían que cada árboles poseían un espíritu, espíritu sabio y que sus rostros podían verse en la corteza de sus troncos y sus voces escucharse en el sonido de las hojas moviéndose con el viento.
Los árboles nos ayudan a establecer contacto con el poder de la naturaleza, nos dan  herramientas para sanarnos, relajarnos, fortalecernos, cargarnos de energía vital y son portadores de los mensajes de la madre tierra.
Una nueva forma de superar la sensación de soledad.
Te invito a abrazar árboles durante cinco minutos al día para recargar energía. Puede parecer una práctica extraña, pero la investigación sugiere que ayuda a las personas a sentirse mejor y calmar la ansiedad.
Es bueno cerrar los ojos mientras abrazas un árbol. Lo que yo hago es presionar mi mejilla contra él y sentir el calor y las corrientes del que fluyen hacia mi...comienza en los dedos de los pies, sube por las piernas y atraviesa el cuerpo hasta el cerebro.
Te da una sensación de relajación tan buena que te deja preparado para un nuevo día y para nuevos desafíos.
Abrazar un árbol y conectarse con la naturaleza produce mejoría en todo tu cuerpo.
¿Por que no disfrutar abrazando árboles y obtener la energía de la naturaleza?.
Busca un árbol cerca y no dudes.. Abrazarlo!!!

Tomado de la red

Publicado por JEAC.




domingo, 19 de junio de 2022

Dientes caídos

 

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes.
Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.
¡Qué desgracia Mi Señor!, exclamó el Sabio, Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
¡Qué insolencia!, gritó el Sultán enfurecido,
¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado.
Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a
todos vuestros parientes.
Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
Recuerda bien amigo mío, respondió el segundo Sabio, que todo depende de la forma en el decir..

Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.
La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado.

Tomado de la red.

Publicado por JEAC.

jueves, 2 de junio de 2022

El Árbol de Manzanas

 

Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope y le daba sombra cuando descansaba. El niño amaba al árbol y el árbol amaba al niño.
Paso el tiempo y el pequeño niño creció y nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.

Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que éste le dijo:
– Estoy muy triste. ¿Vienes a jugar conmigo?
Pero el muchacho contestó:
– Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos.

-Lo siento, dijo el árbol - Pero no tengo dinero. Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes.

El muchacho se sintió muy feliz. Entonces tomó todas las manzanas, las vendió y pudo obtener mucho dinero para sus juguetes.
Y el árbol volvió a ser feliz, porque el muchacho se fue muy feliz.
Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.

Tiempo después, el muchacho, ya adulto, regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó:
– ¿Vienes a jugar conmigo?
El muchacho respondió:
– No tengo tiempo para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito terminar unos muebles para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?

Entonces el árbol le respondió:
– Lo siento no tengo unos muebles, pero… puedes cortar mis ramas y terminar de construir tus muebles.
El joven cortó todas las ramas del árbol para poder concluir con la construcción de sus muebles.
Y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.

Cierto día, muchos años después, el hombre regresa y el árbol estaba alegre de verle y le preguntó:
– ¿Ahora sí vienes a jugar conmigo?
El hombre contesta:
– Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?

El árbol le contestó:
– Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz.
El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.

Finalmente regresó después de otros tantos años más y el árbol le dijo:
– Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni madera, ni manzanas, ni siquiera sombra, todo te lo he dado.
El hombre ya muy viejo, respondió:
– No tengo dientes para morder manzanas, ni fuerza para escalar tu tronco. Ya estoy viejo. Entonces el árbol contristado le dijo:
– Realmente no puedo darte nada. La única cosa que me queda son mis raíces a punto de morir.
Y el hombre contestó:
– Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años. Bueno… las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar.
El árbol aún en su agonía se puso muy feliz y le dijo:
– Ven siéntate mi pequeño niño, ven conmigo y descansa. Aún en mis últimos días puedo darte amor y compañía.
El hombre se sentó junto al árbol y otra vez fue feliz a su lado.

Esta es la historia de cada uno de nosotros, el árbol son nuestros padres, cuando somos niños, los amamos y jugamos con mamá y papá… cuando crecemos los dejamos, algunos solo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas, no importa lo que sea, ellos siempre están ahí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices.
Tu puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como algunos hemos tratado a nuestros padres.
Respeta a tus padres todos los días de tu vida! aprovecha mientras los tienes a tu lado, no sea que pronto tengas que arrepentirte y no puedas devolver el tiempo.

Autor desconocido.

Publicado por JEAC.

viernes, 20 de mayo de 2022

Libertad, una palabra enorme


Libertad, una palabra enorme (Cuento)

Mario Benedetti

Libertad es una palabra enorme. Por ejemplo, cuando terminan las clases, se dice que una está en libertad. Mientras dura la libertad, una pasa, una juega, una no tiene por qué estudiar. Se dice que un país es libre cuando una mujer cualquiera o un hombre cualquiera hace lo que se le antoja. Pero hasta los países libres tienen cosas muy prohibidas. Por ejemplo matar. Eso sí, se pueden matar mosquitos y cucarachas, y también vacas para hacer churrascos. Por ejemplo está prohibido robar, aunque no es grave que una se quede con algún vuelto cuando Graciela, que es mi mami, me encarga alguna compra. Por ejemplo está prohibido llegar tarde a la escuela, aunque en este caso hay que hacer una cartita, mejor dicho la tiene que hacer Graciela, justificando por qué. Así dice la maestra: justificando.

Libertad quiere decir muchas cosas. Por ejemplo, si una no está presa, se dice que está en libertad. Pero mi papá está preso y sin embargo está en Libertad, porque así se llama la cárcel donde está hace ya muchos años. A eso el tío Rolando lo llama qué sarcasmo. Un día le conté a mi amiga Angélica que la cárcel en que está mi papá se llama Libertad y que el tío Rolando había dicho qué sarcasmo y a mi amiga Angélica le gustó tanto la palabra que cuando su padrino le regaló un perrito le puso de nombre Sarcasmo. Mi papá es un preso pero no porque haya matado o robado o llegado tarde a la escuela. Graciela dice que mi papá está en Libertad, o sea preso, por sus ideas. Parece que mi papá era famoso por sus ideas. Yo también a veces tengo ideas, pero todavía no soy famosa. Por eso no estoy en Libertad, o sea que no estoy presa.

Si yo estuviera presa, me gustaría que dos de mis muñecas, la Toti y la Mónica, fueran también presas políticas. Porque a mí me gusta dormirme abrazada por los menos a la Toti. A la Mónica no tanto, porque es muy gruñona. Yo nunca le pego, sobre todo para darle ese buen ejemplo a Graciela.

Ella me ha pegado pocas veces, pero cuando lo hace yo quisiera tener muchísima libertad. Cuando me pega o me rezonga, yo le digo Ella, porque a ella no le gusta que la llame así. Es claro que tengo que estar muy alunada para llamarla Ella. Si por ejemplo viene mi abuelo y me pregunta dónde está tu madre, y yo le contesto Ella está en la cocina, ya todo el mundo sabe que estoy alunada, porque si no estoy alunada digo solamente Graciela está en la cocina. Mi abuelo siempre dice que yo salí la más alunada de la familia y eso a mí me deja muy contenta. A Graciela tampoco le gusta demasiado que yo la llame Graciela, pero yo la llamo así porque es un nombre lindo. Solo cuando la quiero muchísimo, cuando la adoro y la beso y la estrujo y ella me dice ay chiquilina no me estrujes así, entonces sí la llamo mamá o mami, y Graciela se conmueve y se pone muy tiernita y me acaricia el pelo, y eso no sería así ni sería tan bueno si yo le dijera mamá o mami por cualquier pavada.

O sea que la libertad es una palabra enorme. Graciela dice que ser un preso político como mi papá no es ninguna vergüenza. Que es casi un orgullo. ¿Por qué casi? Es orgullo o es vergüenza. ¿Le gustaría que yo dijera que es casi vergüenza? Yo estoy orgullosa, no casi orgullosa, de mi papá, porque tuvo muchísimas ideas, tantas y tantísimas que lo metieron preso por ellas. Yo creo que ahora mi papá seguirá teniendo ideas, pero es casi seguro que no se las dice a nadie, porque si las dice, cuando salga de Libertad para vivir en libertad, lo pueden meter otra vez en Libertad. ¿Ven como es enorme?

Publicado por JEAC. 

jueves, 5 de mayo de 2022

Zapatos nuevos

 

Amita es maestra en una escuela rural.  Siempre encuentra una buena idea para motivar a sus queridos alumnos a los que tanto quiere. 
Hoy es día de evaluación.  Para animar a sus alumnos a esforzarse y concentrarse en su trabajo, les promete que ofrecerá un regalo al que obtenga la mejor nota y que este regalo será un bonito par de zapatos.
 Los alumnos comenzaron a escribir con entusiasmo y cada uno de ellos quería ser mejor.
 ¡Después de recoger las hojas, la maestra se sorprendió al ver que todos los estudiantes respondieron las preguntas perfectamente!
 Elogió a sus alumnos por su esfuerzo y buen hacer, pero estaba confundida:
 “¿A quién le daré este regalo?”, pensó para sí misma.
 La profesora pide la opinión de sus alumnos.  ¡Todos le ofrecen un sorteo que, además, es la mejor solución!
 Después de que todos hayan aprobado esta solución, la maestra les pide que escriban su nombre y apellido en una hoja de papel y luego los coloquen en la caja en su escritorio. 
Los mezcla bien y le pide a un estudiante que elija uno al azar. 
La feliz y afortunada ganadora es una niña llamada: "Amenan Sarah".
 Bajo los vítores y aplausos de los alumnos, la pequeña muy emocionada se adelanta a recibir su regalo, un regalo que necesita desesperadamente en este momento.
 Esta estudiante pertenece a una familia numerosa muy pobre, su padre quedó discapacitado luego de un grave accidente laboral y su madre trabaja lo más posible como empleada de limpieza, su salario no alcanza para cubrir las necesidades de su hija y sus hermanos, Es por ello que este último siempre calzaba los mismos zapatos gastados del año pasado.
 Con lágrimas de alegría, Amenan Sarah recibe su hermoso regalo, abraza a su maestra y agradece a sus compañeros al borde de las lágrimas.
 Cuando Amita regresa a casa, le cuenta todo a su esposo, quien la anima y le dice que está muy orgulloso de ella.  ¡Pero de repente la mujer comienza a llorar!  Sorprendido, su esposo le pregunta:
 "¿Por qué lloras cariño?"
 Limpiándose las lágrimas, ella le explica:
 - "Cuando los estudiantes salieron de la clase, revisé todas las demás hojas de papel destinadas al sorteo, encontré que todos los estudiantes habían escrito el nombre de Amenan Sarah en lugar de escribir el suyo propio, sabían que su compañera estaba en necesidad y eran solidarios con ella, eso es lo que me conmovió mucho.
 Solos podemos hacer tan poco;  juntos podemos hacer mucho.
 Moraleja: ¡¡¡¡¡Estemos siempre unidos!!!!!

Tomado de la Red

Publicado por JEAC.

domingo, 17 de abril de 2022

La Aceptación

 

"Alguien le preguntó al sabio Chanakya :
¿Qué es Veneno?
El sabio contestó : Cualquier cosa que sea más de lo que necesitamos, es Veneno. Puede ser Poder, Riqueza, Hambre, Ego, Codicia, Pereza, Lujuria, Ambición, Odio, o cualquier otra cosa.
¿Qué es el Miedo?
El Miedo es la no aceptación de la incertidumbre. Si la aceptamos, la incertidumbre se convertirá en una aventura.
¿Qué es la Envidia?
La Envidia es la no aceptación de lo bueno que hay en los demás. Si aceptáramos lo bueno que hay en los demás, entonces se convertiría en inspiración.
¿Qué es la ira?
La Ira es la no aceptación de la cosas que están fuera de nuestro control. Si las aceptamos, entonces se convertirá en tolerancia.
¿Qué es el Odio?
El Odio es la no aceptación de otra persona por su forma de ser. Si aceptáramos a las personas de una forma incondicional, entonces se convertiría en amor.
Por lo tanto, todo es cuestión de aceptación…
Si nos resistimos a aceptar, eso nos creará estrés… En cambio, ¡LA ACEPTACIÓN NOS LIBERA!"

Tomado de la red.

Publicado por JEAC.

viernes, 8 de abril de 2022

Evolucionar duele...

 

No pienses que despertar es hacer 'click' y cambiar de canal. De hecho es eso, pero hacer ese click tiene muchas consecuencias.
No creas que vas a escuchar ángeles, pajaritos y mariposas volando a tu alrededor. Nada de eso.
La verdad es que perderás amigos, no por nada malo en específico, te darás cuenta que ya no "vibran" en la misma frecuencia. Esto te pasará con familia, en el trabajo, en la universidad, a donde sea que vayas.
La distancia será inevitable, no vas a entender que te pasa y buscaras los momentos de soledad para reflexionar y para pensar sobre tu nueva forma de ver todo.
Comenzaras a llevar más consciencia a tus actos, más vida, más frescura.
Te vas a entregar más al momento presente, te sentirás más conectado contigo y eso te hará darte cuenta de lo errores que has venido cometiendo.
Investigando tu parte íntima, tu interior, te darás cuenta que tal vez sientes envidia y no lo imaginabas, tal vez sientes mucho enojo y no lo habías observado, tal vez tienes mucho resentimiento del pasado y sólo hasta ahora puedes verlo. Te darás cuenta que tú negaste tus aspectos negativos y ahora ellos tomaron el control, te darás cuenta que solo estuviste escondiendo bajo la alfombra algo que debes limpiar en ti.
La auto-observación es un proceso muy doloroso para la mente que sería incapaz de ofenderse así misma diciéndose envidiosa, odiosa, cobarde o desconfiada. Pero una vez que lo asumes, todo cambia.
De hecho, nos reencarnamos por no reconocernos, por no despertar.
Es normal sentirse mal, triste o solo. Busca libros, videos, información  nueva que te permita fortalecer esta fase de tu vida.
Después te comenzaras a sentir atraído a lugares y actividades que jamás habrías imaginado. Podrás conocer personas que jamás imaginaste conocer. Y todo eso te hará feliz.
Te darás cuenta como todo comienza a encajar, como todo está conectado.
Crecerás y comenzarás a ser mejor persona para ti y para los demás.
El universo te contesta y tu existencia toma otro ritmo, otra fragancia. Entonces se acaban los momentos de pedir y llegan los momentos de agradecer. Ahí has trascendido

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.

sábado, 26 de marzo de 2022

No te defiendas cuando hablan mal de ti

 

Cuando tratas de defenderte estás dando demasiada importancia a las palabras de los otros y das más fuerza a sus opiniones.
Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que “escuchas”. Que son simplemente opiniones y que no tienes que convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve sereno.
Practica el arte de no hablar. 
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial dejando brotar la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría el “noble silencio".
Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.
No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen capacidad de ser.
Instálate en el silencio y la armonía de todo el universo.

Thich Nhat Hanh.

Publicado por JEAC.

domingo, 13 de marzo de 2022

La guerra (Segunda Parte-Final)

 

Lo que causa la guerra, evidentemente, es el deseo de poder, de posición, de prestigio, de dinero, como asimismo la enfermedad llamada nacionalismo ‑el culto de una bandera- y la enfermedad de la religión organizada, el culto de un dogma. Todo eso es causa de guerra; y si vosotros como individuos pertenecéis a cualquiera de las religiones organizadas, si sois codiciosos de poder, si sois envidiosos, forzosamente produciréis una sociedad que acabará en la destrucción. Nuevamente: ello depende de vosotros y no de los dirigentes, no de los llamados hombres de Estado, ni de ninguno de los otros. Depende de vosotros y de mí, pero no parecemos darnos cuenta de ello. Si por una vez sintiéramos realmente la responsabilidad de nuestros propios actos, ¡cuán pronto podríamos poner fin a todas estas guerras, a toda esta miseria aterradora! Pero, como veis, somos indiferentes. Comemos tres veces al día, tenemos nuestros empleos, nuestra cuenta bancaria, grande o pequeña, y decimos: "por el amor de Dios, no nos moleste, déjenos tranquilos".

Cuanto más alta es nuestra posición, más deseamos seguridad, permanencia, tranquilidad, menos injerencia admitimos, y más deseamos mantener las cosas fijas, como están; pero ellas no pueden mantenerse como están, porque no hay nada que mantener. Todo se desintegra.

No queremos hacer frente a estas cosas, no queremos encarar el hecho de que vosotros y yo somos responsables de las guerras. Vosotros y yo charlamos de paz, nos reunimos en conferencias, nos sentamos en torno a una mesa y discutimos; pero en nuestro fuero íntimo, en lo psicológico, deseamos poder y posición, y nos mueve la codicia. Intrigamos, somos nacionalistas; nos atan las creencias, los dogmas, por los cuales estamos dispuestos a morir y a destruirnos unos a otros. ¿Creéis que semejantes hombres ‑vosotros y yo- podemos tener paz en el mundo?

Para que haya paz, debemos ser pacíficos; vivir en paz significa no crear antagonismos. La paz no es un ideal. Para mí un ideal es simple evasión, un modo de eludir lo que es, una contradicción con lo que es. Un ideal impide la acción directa sobre lo que es. Mas para que haya paz tendremos que amar, tendremos que empezar, no a vivir una vida ideal sino a ver las cosas como son y obrar sobre ellas, a transformarlas. Mientras cada uno de nosotros busque seguridad psicológica, la seguridad fisiológica que necesitamos ‑alimento, vestido y albergue- se ve destruida. Andamos en busca de seguridad psicológica, que no existe; y, si podemos, la buscamos por medio del poder, de la posición, de los títulos, de los nombres, todo lo cual destruye la seguridad física. Esto, cuando se lo considera, resulta un hecho evidente.

Para traer paz al mundo, por lo tanto, para detener todas las guerras, tiene que haber una revolución en el individuo, en vosotros y en mí. La revolución económica sin esta revolución interna carece de sentido, pues el hambre es el resultado del defectuoso ajuste de las condiciones económicas producido por nuestros estados psicológicos: codicia, envidia, mala voluntad y espíritu de posesión. Para poner fin al dolor, al hambre, a la guerra, es preciso que haya una revolución psicológica, y pocos de nosotros están dispuestos a enfrentar tal cosa. Discutiremos sobre la paz, proyectaremos leyes, crearemos nuevas ligas, las Naciones Unidas, y lo demás. Pero no lograremos la paz porque no queremos renunciar a nuestra posición, a nuestra autoridad, a nuestros dineros, a nuestras propiedades, a nuestra estúpida vida. Confiar en los demás es absolutamente vano; los demás no nos traerán la paz. Ningún dirigente, ni gobierno, ni ejército, ni patria, va a darnos la paz. Lo que traerá la paz es la transformación interna que conducir a la acción externa. La transformación interna no es aislamiento; no consiste en retirarse de la acción externa. Por el contrario, sólo puede haber acción verdadera cuando hay verdadero pensar; y no hay pensar verdadero cuando no hay el conocimiento propio. Si no os coocéis a vosotros mismos, no hay paz.

Para poner fin a la guerra externa, debéis empezar por poner fin a la guerra en vosotros mismos. Algunos de vosotros moverán la cabeza y dirán "estoy de acuerdo", y saldrán y harán exactamente lo mismo que han estado haciendo durante los últimos diez o veinte años. Vuestra conformidad es puramente verbal y carece de significación, pues las miserias y las guerras del mundo no van a ser detenidas por vuestro fortuito asentimiento. Sólo serán detenidas cuando os deis cuenta del peligro, cuando percibáis vuestra responsabilidad, cuando no dejéis eso en manos de otros. Si os dais cuenta del sufrimiento, si veis la urgencia de la acción inmediata y no la aplazáis, entonces os transformaréis; y la paz vendrá tan sólo cuando vosotros mismos seáis pacíficos, cuando vosotros mismos estéis en paz con vuestro prójimo.

Jiddu Krishnamurti en “La libertad primera y última”

Publicado por JEAC.

viernes, 4 de marzo de 2022

La guerra (Primera Parte)

 

LA GUERRA. Jiddu Krishnamurti en “La libertad primera y última”

Krishnamurti: La guerra es la proyección espectacular y sangrienta de nuestra vida diaria, ¿no es así? La guerra es una mera expresión externa de nuestro estado interno, una amplificación de nuestra actividad diaria. Es más espectacular, más sangrienta, más destructiva, pero es el resultado colectivo de nuestras actividades individuales.

De suerte que vosotros y yo somos responsables de la guerra, ¿y qué podemos hacer para detenerla? Es obvio que la guerra que nos amenaza constantemente no puede ser detenida por vosotros ni por mi porque ya está en movimiento; ya está desencadenándose, aunque todavía en el nivel psicológico principalmente. Como ya está en movimiento, no puede ser detenida; los puntos en litigio son demasiados, excesivamente graves, y la suerte ya está echada. Pero vosotros y yo, viendo que la casa está ardiendo, podemos comprender las causas de ese incendio, alejamos de él y edificar en un nuevo lugar con materiales diferentes que no sean combustibles, que no produzcan otras guerras. Eso es todo lo que podemos hacer. Vosotros y yo podemos ver qué es lo que engendra las guerras, y si nos interesa detenerlas, podemos empezar a transformamos a nosotros mismos, que somos las causas de la guerra.

Una señora americana vino a verme hace un par de años, durante la guerra. Me dijo que había perdido a su hijo en Italia y que tenía otro hijo de dieciséis años al que quería salvar; de suerte que charlamos del asunto. Yo le sugerí que para salvar a su hijo debía dejar de ser americana; debía dejar de ser codiciosa, de acumular riquezas, de buscar el poder y la dominación, y ser moralmente sencilla, no sólo sencilla en cuanto a vestidos, a las cosas externas, sino sencilla en sus pensamientos y sentimientos, en su vida de relación. Ella dijo: "Eso es demasiado. Me pide usted demasiado. Yo no puedo hacer eso, porque las circunstancias son demasiado poderosas para que yo las altere". Por lo tanto, resultaba responsable de la destrucción de su hijo.

Las circunstancias pueden ser dominadas por nosotros, porque nosotros hemos creado las circunstancias. La sociedad es el producto de la relación; de vuestras relaciones y las mías, de todas ellas juntas. Si cambiamos en nuestra vida de relación, la sociedad cambia. El confiar únicamente en la legislación, en la compulsión, para la transformación externa de la sociedad mientras interiormente seguimos siendo corrompidos, mientras en nuestro fuero íntimo continuamos en busca del poder, de las posiciones, de la dominación, es destruir lo externo, por muy cuidadosa y científicamente que se lo haya construido. Lo que es del fuero íntimo se sobrepone siempre a lo externo.

¿Qué es lo que causa la guerra religiosa, política o económica? Es evidente que la creencia, ya sea en el nacionalismo, en una ideología o en un dogma determinado. Si en vez de creencias tuviéramos buena voluntad, amor y consideración entre nosotros, no habría guerras. Pero se nos alimenta con creencias, ideas y dogmas, y por lo tanto, engendramos descontento. La presente crisis, por cierto, es de naturaleza excepcional, y nosotros, como seres humanos, o tenemos que seguir el sendero de los conflictos constantes y continuas guerras, que son el resultado de nuestra acción cotidiana, o de lo contrario ver las causas de la guerra y volverles la espalda.

(Continuará)

Publicado por JEAC.

jueves, 17 de febrero de 2022

Apunta siempre alto

 

Un maestro quería enseñarles una lección especial a sus alumnos, y para ello les dio la oportunidad de escoger entre tres exámenes:
uno de cincuenta preguntas,
uno de cuarenta
y uno de treinta.
A los que escogieron el de treinta preguntas les puso una “C”, sin importar que hubieran contestado correctamente todas las preguntas.
A los que escogieron el de cuarenta preguntas les puso una “B”, aun cuando más de la mitad de las respuestas estuviera mal.
Y a los que escogieron el de cincuenta preguntas les puso una “A”, aunque se hubieran equivocado en casi todas.
Como los estudiantes no entendían nada, el maestro les explicó:
“Queridos alumnos:
Permítanme decirles que yo no estaba examinando sus conocimientos, sino su voluntad de apuntar a lo alto.
Cuando apuntamos a lo alto, estamos más cerca de nuestros sueños, que si nos conformamos con objetivos pequeños".

Tomado de la red.

Publicado por JEAC.

sábado, 5 de febrero de 2022

Negar no sirve

 

Mi abuelo creció en el campo, donde la gente es tan simple como sabia y recuerdo las platicas entre él y sus amigos, como cuando en una ocasión, uno de ellos le pregunto ¿cuanto tarda en sanar una herida, una ausencia o una inevitable pérdida de lo amado?
Sin dudarlo el abuelo contestó:

Primero: Todas las heridas duelen, "negar no sirve", pero tienen sus procesos. el dolor avisa afuera y adentro y en ambos lados es la llamada para que puedan ayudarle: déjese ayudar o al menos, déjese acompañar, los buenos y los malos ratos son siempre mejor compartidos, el cuerpo lo sabe el corazón también.

Segundo: Las heridas cierran mejor expuestas al aire y al sol, "negar no sirve", deje que el viento se lleve cuanto tiene que decir, lo que le duele, lo que se quedo sin hablar, luego que el sol le sane, déjese cobijar y acariciar, vea con claridad, la luz que surge de cada herida que con el cuidado adecuado, vuelve a plantar vida y seca naturalmente cada lágrima.

Tercero: Tercero el dolor pasa, las ausencias no, "negar no sirve", pero cada ausencia nos lleva a valorar las presencias, lo que se ha quedado, el aprendizaje adquirido y la fuerza que nace de haberlo aceptado, lo duro no es fuerte, en seguida se rompe, lo flexible si, que la cicatriz se mueva, se acomode para que se acabe de absorber.

Por último: Aprende a vivir con su pérdida, sanada la herida primera, "negar no sirve", deje de exhibirla y de permitir que la toquen, recójala como algo sagrado y así resguárdela en su corazón, es suya, su memoria y su dignidad, no luche contra el recuerdo deje que se funda en el corazón, deje que se quede ahí lo que pensó perdido, lo que quiere de ello rescatar y cierre la puerta y siga su caminar, Ahora tiene usted más valor para cuidar y para continuar.

Lucia Toranzo N.

Publicado por JEAC.

viernes, 21 de enero de 2022

Con el tiempo...

 

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa acostarse, y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... 
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
Y uno aprende que si es demasiado hasta el calor del sol puede quemar.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y así cada día.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte puede brindarte toda la felicidad.
Con el tiempo aprendes que si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y quien no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado sólo de falsas amistades.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual.
Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon.
Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba, ya no tiene sentido.
Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo... 

Jorge Luis Borges

Publicado por JEAC

martes, 11 de enero de 2022

El trabajo en soledad

 

Un día una persona subió a la montaña donde se refugiaba una mujer ermitaña que meditaba, y le preguntó:
-Qué haces en tanta soledad?, a lo que ella le respondió: -Tengo mucho trabajo.
-y, cómo puedes tener tanto trabajo?, no veo nada por aquí…
-Tengo que entrenar a dos halcones y a dos águilas, tranquilizar a dos conejos, disciplinar a una serpiente, motivar a un burro y domar a un león.
-y, por dónde andan que no los veo?.
-Los tengo dentro.
Los halcones se lanzan sobre todo lo que se me presenta, bueno o malo, tengo que entrenarlos a que se lancen sobre cosas buenas. Son mis ojos.
Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan, tengo que enseñarles a que no hagan daño. Son mis manos.
Los conejos quieren ir donde ellos quieren, no enfrentar situaciones difíciles, tengo que enseñarles a estar tranquilos aunque haya sufrimiento, o tropiezo. Son mis pies.
El burro siempre está cansado, es obstinado, no quiere llevar su carga muchas veces. Es mi cuerpo.
La más difícil de domar es la serpiente. Aunque está encerrada en una fuerte jaula, ella siempre está lista para morder y envenenar a cualquiera que esté cerca. Tengo que disciplinarla. Es mi lengua.
También tengo un león. Ay… qué orgulloso, vanidoso, se cree ser el rey. Tengo que domarlo. Es mi ego.
- tengo mucho trabajo.

Tomado de la red.

Publicado por JEAC.